Espectáculos

Jesucristo y su calvario en la pantalla grande

El interés del séptimo arte por la religión despertó desde la invención del primer cinematógrafo y ha sido tema central de algunas producciones que han cambiado la historia. La Biblia podría considerarse uno de los mayores best seller que ha existido en cuanto al número de adaptaciones que ha tenido con casi 170 producciones directamente tomadas de los Evangelios, el libro de los Jueces y otros apartados del libro (aunque sería más correcto decir “los libros”, debido a su traducción literal del latín), solo superado por las más de 225 de Las aventuras de Sherlock Holmes, de Sir Conan Doyle.

Adán y Eva, Noé, Moisés, David y Goliat, Sansón y Dalila… y por supuesto la historia de Jesús han sido ampliamente representadas en la gran pantalla. A continuación Crónica presenta a algunos filmes destacados sobre la vida a Jesucristo en la pantalla grande, algunos de ellos con actores destacados:

Los primeros relatos inspirados en La Biblia se dieron con las representaciones de la vida de Jesucristo de Louis Lumiére con Vida y Pasión de Jesucristo y La Passion du Christ, del cinematógrafo Albert Kirchner, ambas en 1897. En 1912, en Hollywood se realizó Del pesebre a la cruz (From the manger to the Cross), una producción muy costosa, imbuida del espíritu catequístico, filmada en su totalidad en exteriores, en Egipto y Palestina, inspirada también en las ilustraciones de Doré.

En 1923 Robert Wiene filmó I.N.R.I y en 1926 Cecil B. de Mille filmó su Rey de Reyes, como una gran superproducción, con la finalidad de hacer espectáculo, incluso a costa de forzar la verdad histórica con tal de conseguir el resultado buscado.  En 1935, Robert Le Vignan interpretó a Jesús en Gólgota, con Jean Gabin como Poncio Pilatos, dirigida por Julien Duvivier. En 1936 se hicieron dos películas: La vie de Jesus de Marcel Gibaud y Ecce Homo de Walter Rilla.

En el caso de México, fueron dos directores españoles los que realizaron con poca calidad algunas propuestas: Jesús de Nazaret (1942) de José Díaz Morales y El Mártir del Calvario (1952), de Miguel Morayta, esta última una de las más populares con Enrique Rambal en el papel de Cristo.

Jeffrey Hunter, protagoniza el filme King of Kings, de 1961, dirigido por Nicholas Ray. El largometraje está basado en la vida pública de Jesús de Nazaret y la historia sitúa su vida en el marco político de la conquista romana de Judea. El argumento fue realizado por Ray Bradbury y Orson Welles y el guion por Philip Yordan. La magnífica música es de Miklos Rozsa.

En otras películas, como Intolerancia (1916), de Griffith; Ben-Hur (1926), de Fred Niblo y Ben Hur (1959) de William Wyler; en Barrabás (1962) de Richard Fleischer y en La túnica sagrada (1953), de Henry Koster, la figura de Cristo o la pasión suelen tener un papel predominante en la trama.

La Historia más grande jamás contada (1964), dirigida con estilo grandilocuente por George Stevens fue una de las grandes superproducciones de Hollywood y fue protagonizada por el legendario Max von Sydow. El relato manipula con libertad los Evangelios, con la única finalidad de proporcionar el máximo de belleza estética y de espectacularidad posible.

Cuenta la revista Fotograma de El evangelio según San Mateo que durante un congreso en Asis, el cineasta Pier Paolo Pasolini encontró un evangelio de Mateo y que la lectura lo cautivó por la relación entre cristianos y marxistas. Después decidió llevar adelante el proyecto, reconoció que era algo “irracional” para él en su carrera: “No creo que Cristo sea hijo de Dios, porque no soy creyente. Pero creo que Cristo es divino: es decir, creo que en él la humanidad es elevada, rigurosa, ideal...”. De esta forma, el que también fue apresado por su homosexualidad y que apareció asesinado años más tarde, filmó una de las películas más fieles y bellas al texto sagrado. El personaje de Jesús lo interpretó un actor español sin experiencia, Enrique Irazoqui, estudiante en aquellos años.

Una película que obtuvo el aplauso del público y el rechazo del integrismo cristiano, aunque las autoridades eclesiásticas le dieron su aprobación en 1973, fue Jesucristo Superstar, de Norman Jewison, musical a ritmo de rock, basado en la homónima obra teatral de Andrew Lloyd Webber, que provenía de Broodway. Ted Neeley fue Jesús.

Robert Powell es quizá es el Jesús más famoso de la televisión. Aparece en la serie Jesús of Nazareth, del 1977, dirigida por el director y productor italiano, Franco Zeffierelli. Luego en 1979, los Monty Pyton estrenan una versión irónica e irreverente, La vida de Brian, de indiscutible éxito de público y crítica, que aporta una cierta crítica humorística de las actitudes del cristianismo riguroso.

Willem Dafoe es el protagonista de La última tentación de Cristo, una de las versiones más controversiales sobre la vida de Jesucristo. La película llegó al cine en el 1988 bajo la dirección de Martin Scorsese. La película escandalizó al orbe católico, manteniéndose aún ahora la prohibición de exhibición en algunos países.

En 1989, Jesús de Montreal (Jesus of Montreal), de Denys Arcand, sobre un grupo de actores canadienses quiere representar la vida de Jesús de Nazaret. Finalmente, en el nuevo milenio, Jim Caviezel da vida a Jesucristo en la película La pasión de Cristo, del 2004, dirigida por Mel Gibson. Muestra la crudeza de la pasión, lejos de la que han presentado otras versiones edulcoradas de Hollywood, aunque tal vez con excesiva sangre y recreo en lo morboso de la tortura y el dolor.

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