Ciudad

“Aquí estamos por fe, no por fama”, dicen parroquianos en viacrucis alterno

Son menos los de la iglesia de San Lucas, pero salen más temprano para no ser opacados por los que representarán el de la Cossiac

La Parroquia de San Lucas evangelista, ubicada frente a la explanada donde se realiza la representación hecha por la Comisión Organizadora de Semana Santa en Iztapalapa, realizó sus festejos de Semana Mayor, a las nueve de la mañana cuando realizaron el viacrucis, que consistió en un recorrido más corto que el hecho por la delegación, pero con un sentido más litúrgico a estas fechas.

Con la compañía de los párrocos de la comunidad, y Cristo con la cruz a cuestas, inició el camino que pondría a Iztapalapa a recordar su fe, atrás de él lo iban acompañando nazarenos, soldados y sus mismos apóstoles, quienes en algún punto de su martirio cargaron aquella cruz de madera.

Mientras los soldados romanos lo iban golpeando,  humillando y burlándose de él, tal y como lo decen las antiguas escrituras, Jesús continuó su camino hasta llegar a aquel sitio donde en primer lugar encontró mujeres piadosas que lloraban al ver a un inocente sufrir, después se encontraría con su madre, y más tarde llegaría donde sería crucificado.

Ahí el joven que interpretó a Cristo acompañado por los feligreses de la iglesia de San Lucas, fueron testigos del sufrimiento de la madre de Jesús y como ésta le fue entregado un nuevo hijo y a Juan, su apóstol más joven, una nueva madre, “María, ahí tienes a tu hijo, Juan, ahí tienes a tu madre”, y en esos momentos de dolor, la comunidad que vio aquel momento volvió a mostrar su fe.

La señora Lucía, quien acompañó en esta representación, comentó “siempre me gusta más esta representación, a pesar de ser menos y que nos opaca la obra de la Cossiac; aquí estamos por fe, no por fama”.

Alrededor de las 12 del día, los feligreses volvieron a la parroquia a continuar con la lectura de las siete palabras, las cuales son las últimas que dijo Jesús ya clavado en la cruz, en un acto litúrgico en el que diáconos y sacerdotes realizaron las lecturas de cada una de ellas, mientras la joven que interpreta a María, junto a Juan y sus apóstoles se ubicaban en el centro del templo, y todos representaban el dolor que sintió la madre aquel día.

Más tarde, aproximadamente a las cinco de la tarde, se realizó la celebración de la misa solemne de la Pasión de Cristo, en la misma iglesia de San Lucas, donde la gente volvió a recordar lo que vivieron en el viacrucis; momentos después se realizó el rezó del Santo Rosario y después la Procesión del Silencio, un momento en el que toda la comunidad acompaña a María en su dolor, donde la gente camina en completo silencio con una vela para alumbrar ese camino junto a la madre de Cristo; mucha gente proveniente de otros estados y comunidades continuará labores hasta el domingo en que se inicia la Pascua.

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