Bianco su Bianco: historias hechas para sanar | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 31 de Marzo, 2018

Bianco su Bianco: historias hechas para sanar

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Hace cuatro años de la participación de la Compagnia Finzi Pasca durante la clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi 2014, que sorprendió al público; a partir de ese mismo año comenzaron Bianco su Bianco, una producción de teatro y clown de pequeño formato que pretende, a través de la narración, crear historias que sensibilicen al público para sumergirlo en un estado onírico.

“Hay un concepto en torno a la luz. En la compañía tenemos un grupo, que somos cuatro o cinco que continuamos trabajando sobre nuevos elementos utilizando la luz, partimos de esta idea, antes de cualquier cosa; tratamos de ver cómo la luz pueda cambiar totalmente la dimensión del espacio, y en este caso, tratamos de inventar esta máquina”, comentó Daniele Finzi Pasca en conferencia de prensa .

La Compagnia Finzi Pasca fue creada por Antonio Vergamini, Daniele Finzi Pasca, Hugo Gargiulo, Julie Hamelin Finzi y Maria Bonzanigo en 2011, por la necesidad de ofrecer al público un tipo de teatro que profundizara en las emociones a través de la construcción de lo que ellos llaman el “Teatro de la caricia”.

“‘La caricia es una idea muy sencilla, es simplemente una búsqueda constante de empatía de nosotros como actores, porque tratamos todo el tiempo de estar en contacto con el público. Es un continuo contar historias hacia alguien que está físicamente frente a ti, el cómo te adaptas, en nuestro caso, que Helena es brasileña, yo soy suizo-italiano y Goos es holandés; no tenemos un idioma común y actuamos utilizando idiomas, que muchas veces destrozamos o los descomponemos; y ésta es una forma de búsqueda tentativa de empatía, el lenguaje hablado por un extranjero te habla de cómo generar un esfuerzo de convención”, especificó.

“Finalmente ‘El Teatro de la caricia’ es esto, tener actores que tienen la capacidad de agujerar esta pared imaginaria que a veces existe en el teatro, en nuestro caso no, no hay paredes”, agregó.

“A lo largo de los años, estos conceptos han generado una estética particular que se manifiesta en todas las dimensiones: un estilo de creación y de puesta en escena, una manera particular de concebir la producción, una filosofía de entrenamiento para el actor, el acróbata, el músico, el bailarín y el técnico, así como un planteo en cuanto a la forma de habitar el espacio y recuperar la memoria que hace surgir la nostalgia y puede conmover. El gesto poético del clown que anima tanto un monólogo para un solo espectador como una Ceremonia Olímpica, el teatro, la danza, el circo, la ópera y el cine: todo esto confluye en la Compagnia Finzi Pasca”, nos dice su sitio web.

La puesta, Bianco su Bianco, es protagonizada por Helena Bittencourt y Goos Mee-uwsen, quienes describen situaciones cotidianas de una infancia violentada. La historia es contada con gran sutileza y cuidado, lo que crea un vínculo íntimo entre los actores y la audiencia de manera individual. Los actores se interpretan a ellos mismos, por así decirlo, la historia inicia con Helena, quien interpreta a una actriz de teatro que comienza a narrar historias; por su parte Goos es un técnico que la ayuda a crear imágenes salidas de un mundo surrealista.

Luego de conocerse trabajando en el Cirque du Soleil, se unieron para crear un espectáculo que pudiera explotar cada una de las disciplinas y habilidades de los actores, quienes participaron en cada elemento que compone la obra, desde la escenografía hasta la música.

“A Helena la conocimos varios años atrás, tiene una formación de actriz, pero también muy profundamente de acróbata, en ‘CORTEO’ del Cirque du Soleil (2004-2006); en un pequeño grupo de acróbatas, se creó este mundo, que después fue copiado en otros espectáculos; entonces tiene todo, la formación de actriz, músico, y sobre todo de acróbata”, mencionó el director.

“Goos, cuando entró el primer año a la Escuela de Circo de Montreal empezó a verse como un talento muy raro y cuando termina la escuela se lo lleva inmediatamente el Cirque du Soleil a Las Vegas, para hacer el personaje principal de una obra que se llama Love, dedicada a The Beatles”, explicó.

En un espacio ensombrecido que permite romper con los límites del escenario,  los actores juegan con los contrastes de luz que la sincronizada iluminación les ofrece, para crear todo un mundo imaginario que evoca a distintos objetos y contextos. Con ello surge la invitación al público para aportar su imaginación y así completar cada escena.

“Son siete kilómetros de cable para construir esta máquina que reacciona emotivamente en algunos pasajes, a las indecisiones de la historia. La obra al final te cuenta una historia de amor, que resuelve un drama que pasó en mi barrio y que desgraciadamente pasa en muchos barrios, esto es, sobre la violencia hacia los niños. Habla de cómo una vida que sufre violencia crece, muchas veces, como plantita chueca; como en este caso, en esta historia luminosa que contamos, cuando de repente, gracias a un encuentro con una mujer, logra enderezarse y además sanarse”, concluyó.

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