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Israel, tras la matanza de palestinos: “Nuestros soldados merecen una medalla”

El ministro de Defensa presume que sus uniformados hicieron lo necesario, luego de matar a 17 y herir a más de dos mil habitantes de Gaza. Rechaza investigación solicitada por la ONU

Soldados israelíes, a 100 metros de los palestinos que protestan por la ocupación de sus tierras desde hace 70 años.

El gobierno de Israel rechazó ayer la investigación independiente solicitada por la ONU y la Unión Europea (UE) sobre los sangrientos incidentes del viernes en la Franja de Gaza, en los que murieron al menos 17 palestinos.

“Hicieron lo que tenían que hacer. Creo que todas nuestras tropas merecen una medalla, y no habrá investigación”, declaró desafiante el ministro de Defensa israelí, el radical de extrema derecha Avigdor Lieberman, a la Radio del Ejército, después de que el Ejército israelí asegurara que diez de los fallecidos son miembros activos de la organización islamista, Hamás.

“Petición hipócrita”. Lieberman consideró que la petición de investigación es hipócrita y defendió la “actuación de las tropas” como lo hiciera el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que alegó que Israel estaba tomando “medidas firmes para defender su soberanía”.

Decenas de miles de palestinos secundaron el viernes en Gaza la llamada Gran Marcha del Retorno, la primera de una serie de movilizaciones que se extenderán durante seis semanas y que derivó en enfrentamientos con el Ejército israelí.

La Gran Marcha del Retorno, secundada por todas las facciones palestinas, se extenderá hasta el 15 de mayo cuando está prevista una gran protesta para conmemorar 70 años del Día de la Nakba, “catástrofe”, que para los palestinos recuerda el exilio que provocó la creación del Estado de Israel.

“Son terroristas”. Los 15 fallecidos confirmados, la mayoría por munición del Ejército israelí, y el alto número de heridos, más de dos mil, provocaron la conmoción de la comunidad internacional y las críticas de países y ONG que condenaron “el excesivo uso de la fuerza”.

El Ejército asegura que los manifestantes lanzaron objetos incendiarios contra los soldados y sobrepasaron los 300 metros donde tienen prohibido el paso, desde la frontera israelí hacia el lado palestino, ante lo que respondieron con amplio material antidisturbios, fuego real y gases lacrimógenos lanzados desde drones.

Ayer, el comandante general Yoav Mordejai, responsable del organismo militar que controla los territorios ocupados, informó de que retienen los cuerpos de dos palestinos, a los que señaló como miembros del brazo armado de Hamás, las Brigadas Ezedin al Qasam. Aseguró que estaban armados y que tenían intención de “atentar contra Israel”. Además, advirtió de que no devolverán los cadáveres de quienes considera “terroristas” hasta que recuperen los cuerpos de los cautivos israelíes que Hamás mantiene en el enclave desde 2014.

¿Día de gloria? Pese al saldo de 17 palestinos muertos y dos mil heridos, el dirigente de Hamás, Ismail Haniyeh, valoró ayer como un éxito la convocatoria del viernes a la que según los organizadores se unieron 40 mil hombres, mujeres, jóvenes y menores.

“La Gran Marcha del Retorno es un gran acto y un día de gloria en la historia de Palestina y del tipo de lucha popular y civilizada”, defendió Haniye y adelantó que continuarán.

 

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