Banco de sangre, “Estamos al mismo nivel de Europa y EU” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 01 de Abril, 2018

Banco de sangre, “Estamos al mismo nivel de Europa y EU”

En entrevista con Crónica, Ángel Guerra, director del Banco de Sangre en el Hospital La Raza, nos habla sobre lo que conlleva trabajar con este líquido. El doctor detalla que al día se procesan en promedio 350 unidades de sangre, cada una es de 450 mililitros

Banco de sangre, “Estamos al mismo nivel de Europa y EU” | La Crónica de Hoy
Ángel Guerra Márquez, director del Banco de Sangre del Centro Médico Nacional La Raza.

Todos sabemos que la sangre salva vidas y una aspiración primordial de los donantes es saber que se cuenta con los controles de seguridad y sanidad necesarios para no contraer ninguna enfermedad, al momento de donar. Estos dos principios se cumplen a cabalidad en el banco de sangre del Centro Médico Nacional La Raza, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En entrevista con Crónica, el doctor Ángel Guerra Márquez, director del Banco de Sangre del Centro Médico Nacional La Raza, advierte que dicho banco cuenta con procesos de selección muy rigurosos con los donadores y un excelente equipo de trabajo de primer nivel “que para empezar eso ya nos ponen un estatus de excelencia”.

“El banco de sangre del Centro Médico La Raza opera con los mejores equipos que puedan existir a nivel mundial, se tiene el equipamiento necesario de última tecnología para cumplir con nuestro trabajo, con lo que puedo asegurar que esto nos permite colocarnos al nivel de cualquier país europeo o de Estados Unidos”, resalta.

En cuanto al proceso, explica que una vez obtenida la sangre ésta es sometida a una serie de pruebas de evaluación para verificar que esté libre de agentes patógenos. Ahora, el avance tecnológico permite tener acceso a unas pruebas llamadas de electroquimioluminiscencia, las cuales detectan en las muestras sanguíneas de los donantes la presencia de anticuerpos, de agentes infecciosos que nosotros investigamos.

Para ello existe el llamado “período de ventana”, que es el tiempo transcurrido desde que la persona se infecta de algo, hasta que esa infección es detectable en pruebas de laboratorio. Por ejemplo, las pruebas del VIH de la década de los 80 tenían un período de ventana de 42 días, es decir, hasta pasados todos esos días, las personas se enteraban que estaban infectadas. Hoy este tiempo se redujo a sólo 10 días.

Además de buscar los anticuerpos contra los agentes infecciosos, añade, también buscamos el ácido nucleico de ese agente infeccioso “y esta es una metodología ya de primer mundo que continuamente estamos valorando”.

En este momento, agregó el doctor Guerra Márquez, están en valoración dos equipos nuevos con dos metodologías diferentes para ver cuál da los mejores resultados de desempeño, y todo estos procesos nos permite incrementar la seguridad sanguínea.

Con los controles metrológicos, señala el especialista, verificamos que efectivamente los equipos hagan de manera eficiente lo que les corresponde, es decir, que los equipos estén instalados acorde a las especificaciones del fabricante, en el lugar adecuado, con la ventilación, temperatura y voltaje acordes y después se aplica el protocolo para verificar el buen funcionamiento del equipo.

EL TRABAJO DIARIO. El doctor Ángel Guerra detalla que al día se procesan en promedio alrededor de 350 unidades de sangre, cada unidad es de 450 mililitros, que es lo que puede donar una persona. De esta cifra, un porcentaje muy bajo, alrededor del 0.4 al 0.5 por ciento de unidades, se desechan al resultar con algún marcador serológico positivo para agente patógeno.

Las unidades que pasan esta prueba se fraccionan y se obtienen componentes sanguíneos, es decir, de una unidad de sangre total, se obtiene un concentrado de eritrocitos, o sea los glóbulos rojos plaquetas y plasma, “a esto es lo que llamamos optimizar el recurso y evita poner sangre total en un transplante y sólo darle a ese paciente los elementos que necesita que pueden ser sólo plaquetas, o sólo glóbulos rojos o sólo plasma, y de esta manera logramos que de una sola donación se puedan beneficiar hasta tres pacientes.

EL RETO. El reto que se tiene en el banco de sangre, confiesa, es hacer más eficiente nuestro proceso, y para ello trabajan en un proyecto enfocado a mejorar radicalmente la atención al donante.

En encuestas de atención que hemos hecho entre los donantes, siempre destacan la calidad del servicio y el buen trato, pero la verdad es que en cuanto a la rapidez “siempre se quejan un poco del procedimiento que es tardado y tratamos de eficientar las estrategias para disminuir los tiempos de espera”.

Y es que en promedio, agrega, tardan alrededor de tres horas en atender a los donadores, aunque es variable, y en fin de semana pueden ser hasta cinco horas, “porque es cuando viene mucha gente y nos saturan el servicio y si es entre semana quizá en un par de horas ya estén fuera. Lo que queremos es que los tiempos de espera sean homogéneos las 24 horas del día todos los días del año”.

POR QUÉ PIDEN TANTOS DONADORES. El especialista explicó que el gran número de donadores que en ocasiones se pide para un paciente hospitalizado que entrará a cirugía, se debe a que, ejemplificó, si se trata de un paciente en una cirugía de cardiológica generalmente debe ser conectado a una máquina de circulación extracorpórea “y tan sólo para cebar la máquina, se tiene que hacer con sangre; cebar es para que pueda funcionar y cuando menos ahí se lleva la sangre al menos de seis donantes más lo que requiera durante la cirugía esa es una de las razones por la cual a veces se piden muchos donantes”.

En cuanto al tipo de sangre, en el Valle de México, el más raro es el O negativo, por lo tanto se tiene un programa para tener una reserva suficiente de unidades para enfrentar este tipo de urgencias.

De los grupos sanguíneos el más común en el Valle de México es el O positivo, al cual pertenecen alrededor del 60 por ciento de la población, después tenemos el A positivo seguido del B positivo y luego el AB que es de los raros, seguido de los RH negativos: que pueden ser O negativo, A negativo, B negativo, AB negativo “el tipo de sangre negativo en general es el más raro y lo tiene menos del 3 por ciento de la población en el Valle de México”.

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