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Calles del acoso: todos saben lo que ocurre y ya se ha hecho “normal”

Ciclistas que pasan a la carrera y manosean a las puertas de su hogar a la víctima; mujeres que ya saben que cada día recibirán lascivia y comentarios sexuales del chofer de micro que las lleva. Las alertas se dan en redes sociales, “no pasen por allí después de las 6 pm”

Mujeres de la capital del país han construido colectivamente una suerte de mapa del acoso. Con testimonios en redes sociales, indican las colonias, las calles en las que es probable que una mujer sufra acoso sexual. Si en Ciudad Victoria o Reynosa hay redes sociales para avisar de puntos donde hay enfrentamientos del narco, en redes existen mapeos de las delegaciones Iztacalco, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Coyoacán, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, pero en este caso para dar aviso de recurrencia de casos de acoso.

Las mujeres comentan que se presentan agresiones sicológicas y físicas que incluyen tocamientos. Muchas de las denunciantes advierten a través de Twitter o Facebook que esto ocurre en determinadas horas.

La colonia Agrícola Pantitlán, en la Delegación Iztacalco, es una de las que más denuncias han agrupado en estas redes. Karla, de 25 años es vecina de esa colonia y señala a Crónica que, al salir de su casa hacia el Metro, un par de jóvenes la siguieron, “me sentía incomoda porque escuchaba cómo los dos iban detrás de mí e iban diciendo cosas como ‘está bien buena, mira sus patotas’, y aunque al llegar al Metro me dejaron en paz, sentí impotencia de no poder decirles algo”.

Poco después, otra mujer salió del Metro para caminar a su casa y un muchacho pasó y le tocó las piernas. Cuando ella le gritó que por qué había hecho eso, le respondió mientras corría: “porque estás bien buena”.

Es variado el perfil de las colonias reportadas. Allí están desde la Tabacalera hasta la Condesa, en la delegación Cuauhtémoc.

Hay otras donde es evidente que el acoso contra mujeres se combina con una situación general grave: En la Colonia San Felipe de Jesús, en la delegación Gustavo A. Madero, los vecinos consultados durante un recorrido de Crónica, comentan que no sólo las mujeres son violentadas y enumeran que desde asaltos, robo a mano armada, homicidios y violaciones se han apoderado de las calles del lugar. Hombres y mujeres consultados refieren que las agresiones verbales a mujeres son el pan diario; pero se les hacen más graves los otros delitos (es evidente).

Son calles en su mayoría con falta de luminarias y con muy poca seguridad. Un locatario en la calle de Guanajuato explica que en las noches es muy peligroso caminar por la colonia, porque hay muchos drogadictos. Cree que ellos son los que se sobrepasan con las mujeres.

Coyoacán es una demarcación muy diversa en cuanto a colonias, son varios los puntos en que se han registrado este tipo de casos. Aylin una de las chicas que vive en la colonia Carmen Serdán habla de la situación que vive:

“No crea que alguna mujer se siente segura... hace poco esperando el camión en el paradero de Tasqueña, un hombre intentó tocarme las pompas, vi su intención y cuando estuvo a nada de hacerlo le dije ‘¿Qué te pasa?’ y se volteó. En el transporte público es lo mismo, incluso en el camión se han masturbado frente a nosotras y nadie hace nada”.

“La mamá de una amiga, saliendo de su casa pasó una bici y le dio una nalgada; y no es la primera vez, así varias mujeres lo comentan”, dice Aylin.

San Felipe de los hombres

La colonia San Felipe de Jesús, en la Venustiano Carranza, se ha convertido en otro lugar de la ciudad donde la gente señala el acoso como algo evidente; Karen, de 23 años, narra su experiencia en dicha colonia: “Ahí me pasó un caso sumamente grave; salí de una fiesta en casa de un amigo, ya era algo tarde, como las 2 de la mañana, y pedí un taxi a casa, para ser honesta no tomé demasiado, sólo me relaje en el camino y, en un abrir y cerrar de ojos  me encontraba por ahí, por la calle de Guanajuato, por lo que alcancé a ver, y nos metimos en un callejón, y el taxista comenzó a quitarse la camisa y me dijo, ya es hora... sin saber qué hacer, le dije que fuéramos a otro sitio, le dije que también tenía ganas pero que fuéramos a un lugar más privado”, comentó Karen. “Cuando aceptó, en la avenida abrí la puerta del auto y salí corriendo en dirección contraria; hasta el día de hoy no sé cómo logré librarme de él”.

“Sólo nos tenemos a nosotras”

La feminista Alejandra Toriz explica en entrevista que las mujeres sólo se tienen entre ellas para defenderse. “Los gobiernos toman la bandera de que apoyan a las mujeres en contra del acoso y todo, pero a veces son las autoridades quienes nos agreden a nosotras”, agrega.

Tenemos que dar un mensaje de “Ya basta” a la sociedad, no debemos permitir que sigan estos casos de violencia, queremos justicia para quienes nos han maltratado, por las mujeres asesinadas, por las que son acosadas y violadas. Pidió que entre mujeres se defiendan y se apoyen porque son la única fuerza.

El enclave del acoso en Coyoacán

Las colonias Carmen Serdán y Emiliano Zapata, vecinas ubicadas en Coyoacán, son áreas en las que el acoso a las mujeres se ha convertido en algo cotidiano; algunas comentaron a Crónica lo que viven día a día al salir de sus casas. En especial después de las 6 de la tarde, hora en la que empieza a oscurecer y en la que muchas chicas comienzan a salir de la escuela o a regresar a casa.

Daniela (21 años) vive en la calle de Adelitas. Desde muy temprano encuentra “hombres que te chiflan hasta en el autobús donde comienzan a arrimarte sus cosas con el pretexto de que no pueden pasar ”.

Otro de los sitios a señalar es el paradero de Tasqueña, donde los mismos choferes y locatarios son quienes comienzan a gritar a muchas de las mujeres. Berenice (19 años) platica que le cuesta mucho trabajo pasar por ahí. Antes, en temporada de calor, usaba faldas o shorts, “pero siempre que pasaba me gritaban cosas como ¡chula!, ¡que buenas piernas!, ¡guapa! Y cosas así... cosas que me molestan. Al pasar por los puestos hay varios hombres que ponen las manos abajo para que al pasar rocen las piernas de quienes pasamos”.

Ella es animadora en una plaza, y por esa razón debe usar vestidos la mayoría del tiempo, explica que desde que se sintió más incomoda al pasar por ahí, sale con pants de su casa y al llegar a su trabajo se cambia.

En la calle de Emiliano Zapata la situación se agrava cada día más, Aylin de 22 años de edad quien vive en la calle de Tierra y Libertad, comenta que vivir aquí como mujer es complicado. Chicos con bicicletas han tomado la costumbre de pasar a la carrera y tocar a las mujeres.

65% de las usuarias del transporte colectivo en la CDMX son víctimas de violencia de género

En el ámbito comunitario, son tres los espacios donde más mujeres son agredidas:

13% AUTOBÚS Y MICROBÚS

6% METRO

65% CALLES Y PARQUES

 

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