Bienestar

Empoderar a las mujeres y las niñas con autismo, lema de este día

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se manifiesta durante los tres primeros años de vida

No tiene curación pero las terapias ayudan al desarrollo

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de contribuir a a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, para que puedan llevar una vida plena y gratificante como parte integrante de la sociedad.

La conmemoración de este día en 2018 se centra en la importancia de empoderar a las mujeres y las niñas con autismo y de involucrarlas, tanto a ellas como a sus organizaciones, en las políticas y en las tomas de decisiones.

El término Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) tiene un origen neurobiológico y acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, aunque sus manifestaciones y necesidades cambian en función de las distintas etapas del desarrollo. Se presenta de manera distinta en cada caso. Por eso las necesidades individuales son muy heterogéneas. afecta de manera fundamental a la esencia social del individuo y a su capacidad para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana.

Las mujeres y las niñas con discapacidad están sujetas a una doble discriminación, de género y por discapacidad. Las niñas con discapacidad tienen menos probabilidades de poder completar la escuela primaria y más posibilidades de ser marginadas, o incluso de que se les niegue el acceso a la educación. Además, tienen tasas de empleo menores que las de los hombres con discapacidades y que las de mujeres sin discapacidad.

Desafortunadamente, las niñas y mujeres de todo el mundo están más expuestas que los hombres a la violencia física, sexual, psicológica y económica; en el caso de las mujeres y niñas con discapacidad esto se agrava. La violencia de género a la que estas mujeres y niñas están expuestas es aún mayor y elevadamente desproporcionada debido a la discriminación y al estigma que sufren por su género y por su discapacidad. Debido a esta estigmatización, se encuentran con barrerras de todo tipo para acceder a servicios de salud sexual y reproductiva, en especial las mujeres con discapacidades intelectuales, como el autismo.

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida. Afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

Se lo llama "trastorno de espectro" porque diferentes personas con TEA pueden tener una gran variedad de síntomas distintos. Estas pueden tener problemas para hablar y es posible que no miren a los ojos a las personas. Además, pueden tener intereses limitados y comportamientos repetitivos. Es posible que pasen mucho tiempo ordenando cosas o repitiendo una frase una y otra vez. Parecieran estar en su "propio mundo".

No se conocen las causas del trastorno del espectro autista. Las investigaciones sugieren que tanto los genes como los factores ambientales juegan un rol importante.

Actualmente, no existe un tratamiento estándar para el TEA. Hay muchas maneras de maximizar la capacidad del niño para crecer y aprender nuevas habilidades. Cuanto antes se comience, mayores son las probabilidades de tener más efectos positivos en los síntomas y las aptitudes. Los tratamientos incluyen terapias de comportamiento y de comunicación, desarrollo de habilidades y/o medicamentos para controlar los síntomas.

El autismo es un trastorno infantil que tiene una mayor incidencia en niños que en niñas. Las habilidades de un niño autista pueden ser altas o bajas dependiendo tanto de su nivel de cociente intelectual y de su capacidad de comunicación verbal.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se manifiesta durante los tres primeros años de vida y que perdurará a lo largo de toda la vida. Las causas del autismo aún se desconocen, pero existen algunas teorías que pueden explicar la enfermedad.

Algunpos factores están relacionados con el autismo, entre ellos el que parece existir alguna base neurológica su desarrollo, el que se han encontrado un exceso de secreción de serotonina en las plaquetas de los autistas y la rubéola de la madre en el embarazo, esclerosis tuberculosa, encefalitis, síndrome de X frágil o Fenilcetonuria. 

Algunos estudios realizados en los últimos años apuntan a toxinas ambientales como pestizidas y metales pesados como el mercurio como los causantes del autismo en algunas personas con mayor riesgo de desarrollarlo ya que son más sensibles a estas toxinas. 

Perfil de un niño autista

1. El niño autista tiene una mirada que no mira, pero que traspasa.

2. En el lactante, se suele observar un balbuceo monótono del sonido, un balbuceo tardío y una falta de contacto con su entorno, así como un lenguaje gestual.

3. En sus primeras interacciones con los demás, lo primero que se detecta es que no sigue a la madre en sus intentos de comunicación y puede entretenerse con un objeto sin saber para qué sirve.

4. En la etapa preescolar, el niño empieza a parecer extraño porque no habla. Le cuesta asumir el yo e identificar a los demás. No establece contacto con los demás de ninguna forma.

5. Estos niños autistas pueden presentar conductas agresivas, incluso para sí mismos.

6. Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitiva como dar vueltas o llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo (aletear con sus brazos).

7. Los autistas con un alto nivel funcional pueden repetir los anuncios comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.

8. En la adolescencia alrededor de 1/3 de los autistas suelen sufrir ataques epilépticos, lo cual hace pensar en una causa de origen nervioso.

9. No juega ni socializa con los demás niños.

Síntomas que indican que el niño es autista

- Acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás.

- Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.

- Ausencia de capacidad de imitación..

- Ausencia de juego social.

- Ausencia de vías de comunicación adecuadas.

- Marcada anormalidad en la comunicación no verbal.

- Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.

- Marcada anomalía en la emisión del lenguaje con afectación.

- Anomalía en la forma y contenido del lenguaje. - Movimientos corporales estereotipados.

- Preocupación persistente por parte de objetos.

- Intensa aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.

- Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.

- Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.

   

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