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Mikel promete acabar narcomenudeo con militares; bajaría la edad penal a 16 años

El candidato del PRI propone videovigilancia total en la CDMX y chips para los delincuentes. Plantea reforma integral de la Procuraduría e ir directamente contra los capos que operan en la UNAM

Mikel Arriola presentó su estrategia para abatir la crisis de inseguridad, que según el candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno, dejan los gobiernos del PRD y Morena en la Ciudad de México.

El extitular del IMSS planteó que la edad penal debe reducirse de 18 a 16 años y los menores, sean juzgados como adultos.

Además, propuso atacar con militares el narcomenudeo en la capital del país.

Al arrancar, lo que él llamó la semana por la seguridad pública, Mikel Arriola detalló las fuertes medidas que aplicará desde el primer día de su gobierno.

Explicó que  mandará una iniciativa de reforma al Congreso para reducir la edad penal de 18 a 16 años y establecer que si algún menor de 16 años comete algún delito grave, como secuestro, sea juzgado como adulto.

Dijo que es lamentable que cada vez más niños y jóvenes cometan graves crímenes.

Recordó que en el último año, la incidencia delictiva por parte de adolescentes en la Ciudad de México incrementó 121 por ciento.

“Y esto ha sido culpa de esas izquierdas que no ofrecieron oportunidades ni buenas condiciones, además de que generaron la pérdida de valores”.

Con esta estrategia, confió Mikel, garantizará que una vez que se les dicte sentencia a los delincuentes, no reincidirán en actividades delictivas.

Les implantaremos un dispositivo geolocalizador, indicó “para saber en dónde se encuentran en todo momento”.

“De este modo, daremos tranquilidad y certeza a las familias capitalinas”.

Insistió en que se instalarán un millón de cámaras en toda la ciudad, como en Londres, especialmente en las zonas con mayor incidencia delictiva, para así tener un despliegue inteligente de fuerzas públicas e incrementar la capacidad de respuesta.

Para reforzar los cuerpos de seguridad, se incorporarán cámaras en los uniformes para garantizar el correcto actuar policiaco y ciudadano.

En materia de alumbrado público, se iluminarán las calles al 100% ya que hoy 38% de los capitalinos resienten la oscuridad.

Afirmó que con un gobierno fuerte y funcional garantizará a la sociedad el estado de derecho y la rendición de cuentas.

Admitió que en la Ciudad de México opera el crimen organizado, por lo que propuso operativos “transitorios” en los que participen las fuerzas federales.

“Desde luego hay crimen organizado y por eso la solución en delitos violentos y en narcomenudeo de la ciudad tiene que ir acompañada de las fuerzas federales de la Marina, de la Policía Federal y del Ejército en un esquema transitorio, pero, tienen que intervenir, sobre todo, en el sur de la Ciudad de México, ya no podemos permitir que se sigan incrementando los delitos”, planteó.

Comentó que para enfrentar el tema del narcomenudeo en la UNAM, no hay solución intermedia y se tiene ir directamente contra los capos de la droga

“Tenemos que revisar la fuente que está abasteciendo de drogas a los que la están vendiendo en la UNAM y si eso nos lleva al cártel de Tláhuac, pues vamos a irnos sobre el cártel de Tláhuac o cualquier otro distribuidor de drogas en la Ciudad, necesitamos irnos contra los capos, necesitamos abatir la oferta de las drogas, porque no se está produciendo la droga en la UNAM”, dijo.

Y agregó: “a partir de atacar la fuente vamos a resolver problemas, obviamente tenemos que trabajar con las autoridades de la UNAM, sin trastocar en algún momento la autonomía de la escuela de la Universidad. No hay una solución intermedia, es rastrear la droga y terminar con los carteles que la están llevando a la UNAM”.

Arriola Peñalosa también planteó una reforma integral de la Procuraduría Capitalina, ya que el Ministerio Público está rebasado por los casos criminales que investigas y no integra debidamente las carpetas de investigación; por ello es que sus casos se judicializan muy poco y muchos de los delincuentes quedan en libertad, amén de las garantías que ofrece el Nuevo Sistema Penal Acusatorio.

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