Bochornos, embarazo y calor, un verdadero tormento | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 03 de Abril, 2018

Bochornos, embarazo y calor, un verdadero tormento

Los bochornos se presentan durante el embarazo, la monpausia y el climaterio y a veces durante las menstruaciones

Bochornos, embarazo y calor, un verdadero tormento | La Crónica de Hoy
Ambiente fresco y mucha agua ayudan a disminuir los efectos

El embarazo es una de las etapas más maravillosas que experimenta una mujer. Todo, de pronto, tiene un tinte de emoción, amor, ternura, sentido de protección y alegría infinita. Sentir a tu bebé moverse, verlo a través de los ultrasonidos mensuales, ser testigo en carne propia (literal) de su crecimiento e imaginar cómo será, son sólo algunas de las cosas que hacen que las futuras mamás tengan un amor incondicional para con sus hijos; incluso antes de que estos nazcan.

Sin embargo, el embarazo también atraviesa por algunas molestias que hacen que la mujer se sienta un poco incómoda. De las más conocidas son los famosos bochornos, los que también afectan durante la menopausia.

Un bochorno es la sensación repentina e intensa de calor en el rostro y la parte superior del cuerpo. Puede estar acompañado de latido rápido, sudor, náuseas, mareo, ansiedad, dolor de cabeza, debilidad o una sensación de sofocación seguida de escalofríos. Los bochornos, durante el embarazo, ocurren porque se tienen bajos niveles de estrógeno.

Pero te tenemos una buena noticia. Nos pusimos a investigar todos los tips para coolizar tus bochornos y te los compartimos a continuación:

El ambiente y la ropa

Aunque parezca algo obvio, hay que tomar siempre en cuenta el ambiente de nuestra ciudad y la ropa que usamos. Hoy en día, tenemos una gran ventaja sobre nuestras mamás o abuelas: la ropa de maternidad se ha vuelto más cómoda y más moderna. Lo ideal es usar prendas que estén hechas de algodón, lino, seda o cualquier otro tipo de tela que sea fresca y delgada.

Si sales muy por la mañana y hace frío, puedes usar un sweater que te sea fácil quitarte. La mayoría de los sweaters de maternidad son abiertos, sin zippers o botones; así que no te costará trabajo encontrar algún modelo lindo.

Alimentación

La comida que ingieres, aunque parezca increíble, también es un factor que puede aumentar o disminuir la intensidad de los bochornos durante el embarazo. Es recomendable tener varias comidas al día, frecuentes, frescas y escasas; de preferencia que no sean irritantes (café, refrescos, picante, tés, alcohol), muy calientes y/o muy grasosas. Por otro lado, por ejemplo, es aconsejable poder comer alimentos elaborados con mijo, tofu y nueces de soya, debido a que pueden aportar el estrógeno que nos hace falta.

En cuanto a qué tomar, lo ideal es beber agua natural o de algún sabor fresco (limón, Jamaica, tamarindo, sandía); o bien, poder chupar de vez en cuando un cubo de hielo.

Hábitos

Practica un poco de ejercicio; más aún si es de “bajo impacto” como yoga, caminata o natación, pues este tipo de disciplinas ayudan a relajar los músculos y te enseña a controlar tu respiración.

Al terminar, no dudes en darte una buena ducha con agua tibia; esto contribuirá a que bajes tu temperatura corporal de manera natural. El agua fría, aunque se sienta muy refrescante, te ayudará a calmar el bochorno sólo de momento.

Otro consejo maravilloso, es dejarte consentir con un masaje. Hoy en día, hay varios spas que ofrecen masajes especiales para embarazadas. Con esto, ayudarás a mejorar tu circulación y a eliminar la retención de líquidos.

Una casa y oficina fresca

Lo ideal para tu casa y/u oficina es hacer uso de un enfriador de aire evaporativo portátil (o cooler). Este, a diferencia de un ventilador tradicional,  produce un enfriamiento mayor, pues utiliza agua para reducir la temperatura del ambiente de forma natural y fresca sin ser agresivo para la salud.

Adicional, puedes cargar siempre en tu bolso un abanico para cuando estés fuera de casa o de tu oficina. Algunas, incluso, llevan consigo un atomizador con agua para poder refrescarse un poco en horas de mucho calor, a lo largo del día.

De viaje, sí; pero…

Evita los viajes demasiado largos. Lo aconsejable es no viajar más de 500 kilómetros por carretera. Si esto es inevitable (ya sea por un viaje que se tenía planeado previamente o un viaje de negocios), intenta hacer pausas de 5 o 10 minutos durante el trayecto. Si el viaje es en avión, recuerda mover los pies, flexionar las rodillas y caminar por el pasillo durante 5 o 10 minutos por cada hora de vuelo.

Al médico

Si aún después de esta larga lista de tips los bochornos continúan, no dudes en acudir al médico para ver qué otras opciones se pueden manejar. Es importante comentarte que, hasta ahorita, no existe algún medicamento especializado para combatir los bochornos durante esta hermosa etapa en la vida de una mujer.

Aunque estos consejos son para el embarazo, la mayoría los puedes aplicar también en la menopausia, etapa en que los bochornos que se presentan también por los cambios hormonales. La disminución de la cantidad de estrógeno que se da durante el climaterio y la menopausia tiene un efecto directo en el hipotálamo ocasionando que la parte del cerebro responsable de controlar el apetito, los ciclos de sueño, las hormonas sexuales y la temperatura corporal manden señales diferentes. De alguna manera (no se sabe cómo), esa disminución confunde al hipotálamo, a veces conocido como el “termostato” corporal, y hace que el cuerpo piense que tiene demasiado calor.

El embarazo es una de las etapas más maravillosas que experimenta una mujer. Todo, de pronto, tiene un tinte de emoción, amor, ternura, sentido de protección y alegría infinita. Sentir a tu bebé moverse, verlo a través de los ultrasonidos mensuales, ser testigo en carne propia (literal) de su crecimiento e imaginar cómo será, son sólo algunas de las cosas que hacen que las futuras mamás tengan un amor incondicional para con sus hijos; incluso antes de que estos nazcan.

Sin embargo, el embarazo también atraviesa por algunas molestias que hacen que la mujer se sienta un poco incómoda. De las más conocidas son los famosos bochornos, los que también afectan durante la menopausia.

Un bochorno es la sensación repentina e intensa de calor en el rostro y la parte superior del cuerpo. Puede estar acompañado de latido rápido, sudor, náuseas, mareo, ansiedad, dolor de cabeza, debilidad o una sensación de sofocación seguida de escalofríos. Los bochornos, durante el embarazo, ocurren porque se tienen bajos niveles de estrógeno.

Pero te tenemos una buena noticia. Nos pusimos a investigar todos los tips para coolizar tus bochornos y te los compartimos a continuación:

El ambiente y la ropa

Aunque parezca algo obvio, hay que tomar siempre en cuenta el ambiente de nuestra ciudad y la ropa que usamos. Hoy en día, tenemos una gran ventaja sobre nuestras mamás o abuelas: la ropa de maternidad se ha vuelto más cómoda y más moderna. Lo ideal es usar prendas que estén hechas de algodón, lino, seda o cualquier otro tipo de tela que sea fresca y delgada.

Si sales muy por la mañana y hace frío, puedes usar un sweater que te sea fácil quitarte. La mayoría de los sweaters de maternidad son abiertos, sin zippers o botones; así que no te costará trabajo encontrar algún modelo lindo.

Alimentación

La comida que ingieres, aunque parezca increíble, también es un factor que puede aumentar o disminuir la intensidad de los bochornos durante el embarazo. Es recomendable tener varias comidas al día, frecuentes, frescas y escasas; de preferencia que no sean irritantes (café, refrescos, picante, tés, alcohol), muy calientes y/o muy grasosas. Por otro lado, por ejemplo, es aconsejable poder comer alimentos elaborados con mijo, tofu y nueces de soya, debido a que pueden aportar el estrógeno que nos hace falta.

En cuanto a qué tomar, lo ideal es beber agua natural o de algún sabor fresco (limón, Jamaica, tamarindo, sandía); o bien, poder chupar de vez en cuando un cubo de hielo.

Hábitos

Practica un poco de ejercicio; más aún si es de “bajo impacto” como yoga, caminata o natación, pues este tipo de disciplinas ayudan a relajar los músculos y te enseña a controlar tu respiración.

Al terminar, no dudes en darte una buena ducha con agua tibia; esto contribuirá a que bajes tu temperatura corporal de manera natural. El agua fría, aunque se sienta muy refrescante, te ayudará a calmar el bochorno sólo de momento.

Otro consejo maravilloso, es dejarte consentir con un masaje. Hoy en día, hay varios spas que ofrecen masajes especiales para embarazadas. Con esto, ayudarás a mejorar tu circulación y a eliminar la retención de líquidos.

Una casa y oficina fresca

Lo ideal para tu casa y/u oficina es hacer uso de un enfriador de aire evaporativo portátil (o cooler). Este, a diferencia de un ventilador tradicional,  produce un enfriamiento mayor, pues utiliza agua para reducir la temperatura del ambiente de forma natural y fresca sin ser agresivo para la salud.

Adicional, puedes cargar siempre en tu bolso un abanico para cuando estés fuera de casa o de tu oficina. Algunas, incluso, llevan consigo un atomizador con agua para poder refrescarse un poco en horas de mucho calor, a lo largo del día.

De viaje, sí; pero…

Evita los viajes demasiado largos. Lo aconsejable es no viajar más de 500 kilómetros por carretera. Si esto es inevitable (ya sea por un viaje que se tenía planeado previamente o un viaje de negocios), intenta hacer pausas de 5 o 10 minutos durante el trayecto. Si el viaje es en avión, recuerda mover los pies, flexionar las rodillas y caminar por el pasillo durante 5 o 10 minutos por cada hora de vuelo.

Al médico

Si aún después de esta larga lista de tips los bochornos continúan, no dudes en acudir al médico para ver qué otras opciones se pueden manejar. Es importante comentarte que, hasta ahorita, no existe algún medicamento especializado para combatir los bochornos durante esta hermosa etapa en la vida de una mujer.

Aunque estos consejos son para el embarazo, la mayoría los puedes aplicar también en la menopausia, etapa en que los bochornos que se presentan también por los cambios hormonales. La disminución de la cantidad de estrógeno que se da durante el climaterio y la menopausia tiene un efecto directo en el hipotálamo ocasionando que la parte del cerebro responsable de controlar el apetito, los ciclos de sueño, las hormonas sexuales y la temperatura corporal manden señales diferentes. De alguna manera (no se sabe cómo), esa disminución confunde al hipotálamo, a veces conocido como el “termostato” corporal, y hace que el cuerpo piense que tiene demasiado calor.

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