Campañas electorales: de inicios a inicios

Jesús Casillas Romero

El viernes 30 de marzo comenzaron formalmente las campañas electorales de cara a la jornada del 1 de julio, en la que se celebrará la elección que se augura como la más amplia e intensa de la historia moderna de nuestro país.

Se dice así, por tratarse del mayor número de puestos de elección popular en juego, como también, por la gran algarabía en torno a los aspirantes y quien en su momento será el eventual ganador.

Sin embargo, hay de campañas a campañas y la desesperación causada por esa desmesurada carrera comienza a dejarse ver. La razón, muy sencilla, está en juego la Presidencia de la República y lo más natural, es que dándose el “banderazo de salida”, los aspirantes salieran prontos a conquistar el voto de los mexicanos.

Y así fue, mas no en todos los casos. En los primeros minutos del pasado viernes, el exdirigente del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya y la ex Primera Dama del país, Margarita Zavala, en eventos separados, iniciaron formalmente sus campañas en busca de alojarse en la Casa de México, en la Residencia de los Pinos.

Ricardo Anaya inició campaña en Expo Santa Fe, arropado por un buen número de jóvenes, ante quienes expuso algunas de sus propuestas. Mientras tanto, Margarita Zavala lo hizo en el Ángel de la Independencia, con un mensaje que llamaba al electorado a no votar por miedo ni por lo que llamó “el mal menor”.

No obstante, parece que quienes no arrancaron campañas en este oficial “banderazo”, habrían quedado en mejor aprobación social por una fuerte razón: El inicio formal de campañas coincidió con la ferviente tradición de lo que todos conocemos como el Viernes Santo, una fecha de profundo sentido religioso para  la mayoría de los mexicanos, que evoca la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Ante esta conmemoración, los candidatos José Antonio Meade Kuribreña y Andrés Manuel López Obrador, punteros de la contienda, decidieron posponer actividades electoreras hasta el día domingo primero de abril. El abanderado priista manifestó que su decisión estaba basada en el respeto a la fe y tradición que comparte con la mayoría de las familias mexicanas, manifestando que se trata de “un día de gran trascendencia” en el que se conmemora la crucifixión de Jesús.

De esta manera, quedan en claro algunas desesperaciones y formas de pensar, que desde el primer momento se hacen patentes en estas campañas: Aspirantes que no pueden esperar ni un solo instante, tratando de llamar la atención de mexicanos sumergidos en un espacio religioso y de asueto, mientras que por otro lado, con la tranquilidad que sólo puede dar la confianza, la sensatez, pero sobre todo la prudencia, deciden esperar un par de días más para comenzar con sus actos públicos de proselitismo.

Queda claro entre quiénes está el siguiente Presidente de la República, que también, hay que decirlo, parece que “la tercera no es la vencida”, pues también recordemos que “el que alcanza, gana”, y Meade Kuribreña avanza en encuestas de una manera vertiginosa.

 

*/Senador por Jalisco

 

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