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Necesitamos una ley que realmente proteja la biodiversidad del país: experta

Debe establecer las bases para tener un menejo y uso sustentable de recursos naturales ◗ El conocimiento de los pueblos indígenas es esencial, dice María del Coro, especialista de la UNAM

Las prácticas y costumbres de los pueblos originarios “resultan ser una lección para el uso de la biodiversidad”, señala la investigadora. 

México es un país megadiverso, por lo que necesitamos una ley que proteja la biodiversidad y, a la vez, nos permita hacer un uso sustentable de ésta, señala María del Coro Arizmendi, especialista en ecología y coordinadora del capítulo “Las condiciones de la Biodiversidad: Diagnóstico y política pública” de la Agenda Ambiental 2018, propuesta por la UNAM y otras universidades del país.

En entrevista, la secretaria técnica de la Secretaría de Desarrollo Institucional de la UNAM refiere lo anterior en el marco de la discusión de la Ley General de Biodiversidad, que se analizaría por la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, después de que la iniciativa fue aprobada en el Senado. En días recientes, organizaciones civiles e investigadores se han pronunciado en contra de la iniciativa, puesto que, señalan, vulnera la protección del medio ambiente y da pauta a concesiones de territorios naturales a particulares para su explotación, entre éstas a la minería. 

“Una ley adecuada protegería la biodiversidad, pero no significa que debe dejar de utilizarse, sino que establezca las bases para hacer un manejo y uso sustentable que permita conservarla”. Para ello, añade, deben considerarse clave a los pueblos originarios, añade, no obstante, no fueron considerados en la elaboración de la ley, como establece la Constitución y bajo el hecho de que diversas Áreas Naturales Protegidas y regiones forestales están bajo su resguardo. “Además, sus prácticas y costumbres resultan ser una lección para el uso de la biodiversidad”.

Su conocimiento tradicional —el cual podría “privatizarse” con la ley— contrasta con otras estrategias como implementar tecnologías no aptas a la agricultura regional u otras actividades productivas, que muchas veces las cuales no son efectivas. “Tienen sus bemoles: la tecnificación de los cultivos tiene un vínculo con el uso de pesticidas y la apicultura, lo cual acaba con las abejas que son indispensables para la polinización de muchas otras especies. Si acabamos con ellas, tendremos que pensar en soluciones que nos saldrán más caras que haberlo pensado desde antes”. 

MINERÍA. Entre las propuestas de la Ley General de Biodiversidad se establece que en las Áreas Naturales Protegidas se cambie el estado de conservación e investigación de “exclusivo” a “prioritario”, lo cual, afirman especialistas, abre posibilidades a su concesión para explotación de hidrocarburos y minería. 

“Hasta ahora el manejo de las mineras en nuestro territorio ha sido terrible, puesto que acaba con el medio ambiente, contamina el agua y afecta a las poblaciones aledañas. Además, las mineras sólo pagan 1.3 por ciento en impuestos, cuando que un profesor en la UNAM, por ejemplo, paga más del 30 por ciento, no es justo. Las mineras, además de extraer oro, se llevan mil dólares por cada 15 centavos de dólar que aportan a las comunidades, ¡15 centavos! Es una manifestación de que algo debe estar mal”. 

AGENDA AMBIENTAL. La ecóloga enfatiza que en el país existen muchos problemas asociados al medio ambiente que no se analizan adecuadamente. “Por eso un grupo de investigadores de la UNAM y otras universidades hemos propuesto la Agenda Ambiental 2018, para poner al servicio del país el conocimiento que se genera en las universidades, pero no como una opinión única sobre qué se debe hacer, sino más bien establece los elementos que podemos aportar para que los tomadores de decisiones hagan correctamente su trabajo”. 

Uno de los objetivos de la agenda elaborada por los investigadores es verter sus opiniones a la luz pública y así influir en las agendas ambientales de políticos y tomadores de decisiones. “La Agenda Ambiental podría ser retomada en el caso de la Ley General de Biodiversidad y en muchos otros temas cruciales para el país, más aún cuando tenemos un año de elecciones. Si bien, los especialistas no tenemos una preferencia política, esperamos que los contendientes escuchen nuestra opinión para formar sus ideas y tomen sus decisiones”.

 

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