Bienestar

Respirando con valor, campaña contra el cáncer de pulmón

La mayoría de los cánceres de pulmón no causa ningún síntoma al principio

Falta de conciencia y diagnóstico oportuno favorecen el cáncer

El cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en México; incluso, provoca más muertes que los de mama, colorrectal y próstata combinados. Motivo por el cual, este 5 de abril se llevará a cabo la conmemoración del primer Día Nacional Contra el Cáncer de Pulmón.

El cáncer de pulmón es actualmente primera causa de muerte en todo el mundo, según cifras de Global Lung Cancer Coalition. Tan solo en nuestro país se presentan alrededor de mil 500 casos cada año, así como 24 fallecimientos diarios. Por ello, es la tercera causa de muerte después de las cardiopatías y la diabetes.

La mayoría de los cánceres de pulmón no causa ningún síntoma al principio, por lo que hay que attender los signos primaries para evitar que cuando se de el diagnóstico sea tarde para un tratamiento efectivo.

Uno de los problemas es que los síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades o males. Por ello si se presentan estos síntomas es importante consultar al medico:

  • Una tos que no desaparece o que empeora
  • Tos con sangre o esputo (saliva o flema) del color del metal oxidado
  • Dolor en el pecho que a menudo empeora cuando respira profundamente, tose o se ríe
  • Ronquera
  • Pérdida de peso y pérdida de apetito Dificultad para respirar
  • Cansancio o debilidad
  • Infecciones como bronquitis y neumonía que no desaparecen o que siguen recurriendo
  • Aparición de sibilancias (silbido de pecho)

Cuando el cáncer de pulmón se propaga a otras partes del cuerpo, puede causar:

  • Dolor en los huesos (como dolor en la espalda o las caderas)
  • Alteraciones del sistema nervioso (como dolor de cabeza, debilidad o adormecimiento de un brazo o una pierna, mareos, problemas con el equilibrio o convulsiones) a causa de la propagación del cáncer al cerebro.
  • Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia) a causa de la propagación del cáncer al hígado
  • Protuberancias cerca de la superficie del cuerpo, debido a la propagación del cáncer hacia la piel o hacia los ganglios linfáticos (acumulación de células del sistema inmunológico), como los que se presentan en el cuello o sobre la clavícula.

Entre los factores de riesgo para desarrollarlo, están:

  • Tabaco: es la principal causa de este tipo de cáncer.
  • Genética: el cáncer puede estar causado por cambios en el ADN y algunas personas heredan estas mutaciones de sus padres.
  • Exposición a elementos carcinógenos como el amianto, el uranio, ciertos derivados del petróleo, etc. Otro de los químicos que puede provocar cáncer de pulmón es el radón, un gas radioactivo que junto al tabaco aumentan el riesgo de contraer esta enfermedad.
  • Fumar marihuana, ya que los cigarrillos contienen más alquitrán que los de tabaco.
  • Paceder neumonía o tuberculosis de forma crónica o recurrente: dejan cicatrices en el pulmón.
  • Exposición a minerales: las personas con silicosis y beriliosis (enfermedades pulmonares causadas por la inhalación de ciertos minerales) también tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.
  • Deficiencia de vitamina A en el organismo (o exceso de la misma).

Frente a la lucha contra el cáncer de pulmón existen dos problemas graves: la falta de conciencia sobre los factores que generan la enfermedad, como es el tabaquismo, así como la falta de un diagnóstico oportuno, con el fin de aplicar un tratamiento que ayude realmente a los pacientes.

En ese sentido y de acuerdo con Patricia Mondragón, presidenta de la organización Respirando con Valor, alrededor del 80% de las personas que tiene esta enfermedad recibe un diagnóstico en etapas avanzadas, cuando el cáncer ya ha hecho metástasis, es decir, que el cáncer se ha propagado a otros órganos por lo que su etapa de supervivencia es muy baja: apenas del 4%.

Tomar conciencia y contar con profesionales bien preparados son las claves para hacerle frente a la enfermedad. Pero contar con información de primera mano y asesoría médica también es indispensable para los pacientes que presenten alguno de los primeros signos o síntomas.

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