Cultura

La autocensura nos está tapando la boca, señala Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte alertó ayer sobre la autocensura por miedo a las redes sociales, que “está tapando la boca” a periodistas y escritores y que él evitó en su última novela: Los perros no son políticamente correctos.

Los perros duros no bailan, editada por Alfaguara, es una novela policíaca protagonizada por canes, una metáfora de la vida de los humanos, según explicó Pérez-Reverte en una rueda de prensa.

“A un perro no le preocupa lo que al día siguiente salga en Twitter”, recalcó el escritor, que se permitió así “tener bula para poder contar la realidad de una forma que no podría hacerlo con seres humanos. Siendo perros, he podido contar cosas que siendo humanos se me habrían echado encima todo tipo de colectivos”.

Según explicó el autor, con esta historia no ha querido denunciar nada, aunque insistió en la necesidad de cambiar la legislación española en materia de maltrato animal, que considera “una vergüenza”.

La novela está protagonizada por Negro, un perro que tras haber sobrevivido a las peleas organizadas por los humanos y reconvertirse en perro guardián se ve obligado a regresar a ese infierno para rescatar a dos amigos también canes, que han sido secuestrados y obligados a pelear en naves industriales.

Un libro que le ha permitido escribir sin autocensura en un momento “terrible” en el que está en peligro la única garantía de libertad, que es la prensa libre, indicó el escritor y académico, el cual advirtió respecto al día “en que se callen los periodistas por miedo a que se les eche encima un colectivo de algo”.

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