El invicto Jaime Munguía sería el rival de Golovkin | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 05 de Abril, 2018

El invicto Jaime Munguía sería el rival de Golovkin

El invicto Jaime Munguía sería el rival de Golovkin | La Crónica de Hoy

La posibilidad de que Jaime Munguía fuera el nuevo rival de Gennady Golovkin en la cartelera del 5 de mayo, vive la incertidumbre de la aprobación o desaprobación por parte de la Comisión Atlética de Nevada, que al parecer sería la última llave.

Si al mexicano le permiten ser el oponente de GGG, aumenta la percepción de que la cartelera será exitosa. Si lo rechazan, la Comisión de Nevada ratificará su habitual torpeza para manejar el boxeo de Las Vegas. Basta recordar que alguna vez, en el pasado reciente le permitieron a Conor McGregor, con cero peleas en su palmarés, ser rival de un excampeón legendario como Floyd Mayweather con 49-0.

Hasta el momento, mexicano Munguía sigue siendo el mejor candidato para reemplazar a Canelo Álvarez en la pelea del 5 de mayo ante Gennady Golovkin. Si colocamos su figura en perspectiva paralela con la dimensión de Canelo, es una mala noticia.

La primera reacción es una sola, el tapatío es insustituible, es el dueño de la fiesta y el protagonista esencial para que la cartelera sea efectivamente un evento multimillonario. Pero si se ve desde el lado práctico, la elección de Munguía, es posible que sea una decisión más oportuna y acertada de lo que todos puedan imaginar.

Jaime Munguía es hoy, quizás, la figura con mayor proyección de todo el boxeo mexicano y esta oportunidad no sólo le permitirá acelerar su crecimiento comercial, también generaría ese necesario reciclaje que el pugilismo mexicano exige. Es imperioso encontrar alternativas al fenómeno Canelo, cuyo futuro hoy es imposible predecir luego de las lógicas secuelas del doble positivo de clembuterol.

 Este cambio obligado beneficiaria al negocio boxístico como tal, ya que podría desmitificar el éxito del PPV asociado a figuras como Canelo, que si bien son en estos eventos el atractivo mayor, nunca generan todas las ganancias económicas por sí mismos. O sea, son el Lado A, pero dependerán siempre del Lado B.

PLATAFORMA DE DESPEGUE PARA MUNGUÍA. El mexicano boxísticamente pertenece a ese grupo que los fanáticos gustan de identificar como de “pura raza”. Con 21 años de edad, ha logrado construir una carrera de números extraordinarios (28-0 con 24 KOs) y desde la perspectiva del espectáculo, se muestra como un verdadero representante de la escuela mexicana.

Como alternativa, su estilo de boxeo se complementa de mejor manera con el gusto del fanático. O sea, sin necesidad de ser mejor o peor, ante Golovkin, Munguía será más atractivo que Canelo. Al mismo tiempo subirá al cuadrilátero libre de presiones, es un oponente emergente, que llega de una división inferior, además de ser un futuro campeón con un boxeo en construcción y que en absoluto le puede pesar un resultado adverso.

Que Munguía gane o pierda esta batalla sería un viaje directo al primer nivel. Los efectos para el negocio del show en sí mismos, serían los mismos que cosechó Canelo con su derrota ante Mayweather.

Una oportunidad caída del cielo y un descenso en paracaídas en medio de la mayor tormenta boxística de los últimos años, para ser el actor secundario de la que hasta hoy ha sido la principal cartelera del 2018. Que pierda brillo por la ausencia de Canelo, no obligará a que los fanáticos se desentiendan de la misma. Por el contrario, estarán pendientes del nuevo desafío, querrán ser testigos del debut de un futuro campeón en el primerísimo nivel, vivirán el deseo de ver al jovencito orpresa ante el campeón veterano y le aplaudirán en la poco probable victoria o en la casi segura derrota. Como sea, para Munguía esta será su plataforma de despegue.

No todo PPV es el canelo. La pelea  seguramente mantendrá su condición de Pago Por Evento (PPV) para Estados Unidos, aunque con valores inferiores a los establecidos para originalmente. Esa no es ni buena ni mala noticia. Al final, será un mexicano el que enfrente a GGG y y las peleas de respaldo donde aparecen figuras con la dimensión de Román Chocolatito González y la espectacular campeona mundial Cecilia Braekhus, no desmerecen cualquier expectativa.

Pero hay otro factor: la verdadera dimensión de las altas o bajas ventas de un PPV en Las Vegas, asociado al  poder de convocatoria de Floyd Mayweather y luego el de Canelo Álvarez, como los verdaderos reyes del negocio.

Las grandes peleas jamás dependieron de un solo púgil para ser exitosas, siempre necesitaron una contraparte adecuada. No fue la misma recaudación de Mayweather ante Canelo o Manny Pacquiao que frente a Robert Guerrero. Canelo superó el millón frente a Chávez Jr. y el millón 300 en la primera pelea contra GGG.  Los compradores únicos del tapatío se sitúa en algún lugar entre los 250 y los 400 mil fanáticos.

El resto de la venta depende siempre de muchos factores. La cartelera del 5 de mayo logró una promoción impensada debido al escándalo desatado por los dos positivos de Canelo en los exámenes antidoping y la exagerada atención mediática.

Aunque digan lo contrario, la figura de Canelo será un protagonista omnipresente. El tapatío es una marca y genera atención. Esa atención se la traspasará a lo que pudo ser y no fue, junto a lo que podrá hacer o no hacer “el suplente mexicano que lo sustituya”.

El efecto Munguía tiene además otro valor agregado como un beneficio adicional a Golovkin. El kazajo tiene garantizada su ganancia por contrato. Aunque ese dato no se conozca de manera oficial, las indemnizaciones por suspensiones o prorrogas son parte de la letra chica.

GGG invertirá la exposición de su figura para potenciar el último tramo de su carrera y Munguia es un rival mexicano, y quedara listo para escenificar otro gran evento el 15 de septiembre, con o sin Canelo. Unificando en 160 contra el británico Billy Joe Saunders o aceptando el reto de Gilberto Ramírez en 168 libras.

Casi sin pretenderlo, Golovkin se adueña de las más codiciadas fechas en el calendario boxístico de Las Vegas. Lo que venga después nadie lo sabe, pero en términos del negocio es fácil aquí constatar el inteligente aprovechamiento de la oportunidad que le brindaron los dos positivos de Canelo. (Con información de ESPN)

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