“Es más difícil encontrar un gran amor que un buen papel”: Juliette Binoche | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 06 de Abril, 2018

“Es más difícil encontrar un gran amor que un buen papel”: Juliette Binoche

“Es más difícil encontrar un gran amor que un buen papel”: Juliette Binoche | La Crónica de Hoy
Fotograma de Un bello sol interior, su más reciente filme.

Dueña de una trayectoria de casi 70 títulos, la intérprete francesa Juliette Binoche admite que en la industria cinematográfica hay demasiados egos, aunque a su juicio actuar es, esencialmente, “ponerse al servicio del otro”.

“Si no has entendido que actuar es ponerse al servicio del otro, igual que dirigir es estar al servicio de algo más grande, no has entendido nada”, indica en entrevista la actriz, de la que el viernes se estrena en España, Un bello sol interior, de la directora francesa Claire Denis.

De ahí, en su opinión, la “dicotomía” existente entre estar frente a una cámara, “que requiere cierta desnudez, una disponibilidad”, y la alfombra roja, “una especie de ejercicio magnífico de tu persona, de tu identidad y de tu imagen”, que recomienda no tomarse en serio.

En Un bello sol interior, que arrancó aplausos y sonrisas en su proyección durante la pasada Quincena de Realizadores del Festival de Cannes, Binoche se desnuda de forma literal y figurada para encarnar a Isabelle, una madre divorciada que persevera en la búsqueda del amor verdadero sin obcecarse en sus sucesivos fracasos.

“Hay humor, pero también contiene el vértigo de la desesperación. Es una mujer muy desesperada, por eso también es divertida, por las situaciones absurdas. Su deseo es tan fuerte que no tiene miedo de seguirlo”, añade.

Binoche destaca que el carácter vulnerable de la Isabelle de Un sol interior no implica que sea débil: “Hay una inteligencia que procede de la vulnerabilidad, porque percibes las cosas con ojos humildes. Hay una porosidad que hace que tengas más vínculos con el exterior”.

Comentó que “es más difícil encontrar un gran amor que un buen papel”.

Un actor, sostiene, debe estar abierto a las emociones y “no anticipar”, dejarse llevar por la capacidad de los seres humanos “de captar cosas nuevas, igual que un ordenador detecta el wifi”.

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