En el Cancún rojo, más de una ejecución al día, pero la vida sigue | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 09 de Abril, 2018

En el Cancún rojo, más de una ejecución al día, pero la vida sigue

En el punto turístico más importante del sureste, la violencia está presente en cada plática..., pero todos han normalizado el asunto: una economía tan dinámica no se detiene tan fácil y cada fin de semana esto se hace evidente

En el Cancún rojo, más de una ejecución al día, pero la vida sigue | La Crónica de Hoy
No solamente la temporada turística de Semana Santa, con 95 por ciento de ocupación, deja buenos dividendos. Las plazas comerciales muestran una gran actividad.

Han transcurrido apenas 98 días de este año y la cifra de ejecuciones en Cancún se eleva a 116. Nunca antes el principal destino turístico del sureste de México había registrado tanta violencia. Y lo peor, la población se encuentra casi en la indefensión, con un déficit alarmante de policías tanto preventivos como investigadores, reconocido así por la propia Seguridad Pública y por la Fiscalía del Estado.

Las balaceras y las ejecuciones han robado las primeras planas de los diarios locales. Y ahora la primera nota de los espacios radiofónicos y televisivos. La alerta existe, pero la gente se obliga a mantener una “vida normal”, de casa al trabajo y de regreso, con momentos de esparcimiento en plazas, cines o playas.

El ejemplo más claro se da en el llamado Crucero, en donde confluyen dos de las tres avenidas más importante del centro de Cancún: La López Portillo y la Tulum.

Apenas la semana pasada, los días 4 y 5 de abril, en esta emblemática y popular zona, fueron acribilladas a balazos cinco personas (tres el miércoles y dos el jueves) y tres más resultaron heridas.

El Crucero vivió esos momentos como zona de guerra, con sus calles acordonadas, llenas de policías, con pánico en el rostro de la gente que deambulaba por el lugar sin un destino definido. Fue un punto de alerta y sin embargo, días después, todo ahora volvió a la normalidad, como si no hubiese pasado nada. Los comercios abiertos, tiendas de ropa, de conveniencia, zapaterías e incluso los vendedores ambulantes siguen en su negocio, ofrecen sus productos a las miles de personas que caminan por el lugar para tomar el transporte que los lleve al trabajo, a casa o a algún punto de esparcimiento.

Cierto, en pláticas de café, entre amigos y vecinos, es común la charla, siempre con la misma conclusión: “Cancún ya no es el mismo”, “dejó de ser aquella ciudad tranquila, pacífica que recibía a familias del interior del país, en busca de mejorar sus condiciones de vida”.

Pero aún estos cancunenses demuestran lo relativamente fácil que es adecuarse a esas condiciones (siempre y cuando no se tenga una afectación en lo personal). Estos comensales no faltan al café, el café no deja de abrir y esa pequeña economía se suma a la gran economía turística.

Pese a todo, la vida debe continuar y Cancún este lunes despierta después  de una de las mejores temporadas turísticas, con ocupaciones del 95 por ciento, lo que genera derrama económica en beneficio de la ciudad y de su gente que hoy sale de compras, al cine y a la plaza…

Como si no pasara nada.

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