“Ayudar a pobres y migrantes, tan importante como rechazar el aborto”: Papa | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 09 de Abril, 2018

“Ayudar a pobres y migrantes, tan importante como rechazar el aborto”: Papa

“Nuestra defensa de los inocentes nonatos debe ser firme, igual que la de los pobres, los ya natos, los abandonados…”, escribe en su tercera exhortación apostólica

“Ayudar a pobres y migrantes, tan importante como rechazar el aborto”: Papa | La Crónica de Hoy
El papa Francisco, la semana pasada en El Vaticano.

El papa Francisco publicó ayer su tercera exhortación apostólica, un documento oficial de 42 páginas y cinco capítulos que pretende servir como dogma oficial de cómo practicar la fe católica para todos sus fieles.

Esta, titulada, Gaudete et Exsultate (Alegraos y regocijaos), sigue a las dos anteriores, Evangelii gaudium (2013) y Amoris laetitia (2016), en la que generó polémica tras abrir la puerta a la comunión a los divorciados.

En uno de los puntos más relevantes, Francisco critica “la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo”, mientras “otros solo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente”.

Por ello, defiende como imperativo ayudar a los más necesitados, especialmente a pobres y migrantes. Este segundo es un asunto que insiste, es importante, y “no es un invento de un Papa o de un delirio pasajero”.

La situación de estas personas que huyen de sus países no es “un asunto menor”, dice Bergoglio, al tiempo que critica que “algunos católicos afirman que es un tema secundario al lado de los temas ‘serios’ de la bioética”.

CRÍTICA A LOS RADICALES. En este sentido, Francisco llega a apuntar en su exhortación que ver la lucha por los migrantes como algo secundario es comportarse “como un político que busca votos”, y defiende que “nuestra defensa de los inocentes nonatos debe ser firme y apasionada” pero, recuerda, “es igual de sagrada la vida de los ya natos, de los pobres, de los ­desamparados”.

Por ello, Jorge Bergolgio critica la “obsesión con la ley, con una preocupación puntillosa por la liturgia eclesiástica, la doctrina y el prestigio”. “No infrecuentemente la vida en la Iglesia puede convertirse en una obra de museo o la posesión de unos pocos. Esto ocurre cuando algunos grupos de cristianos dan demasiada importancia a algunas reglas, tradiciones o comportamientos”, sentencia el Papa.

PELIGROS MODERNOS. Por otra parte, Francisco advierte que “el consumismo hedonista puede” jugar “una mala pasada” y que “el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos”.

SANTIDAD COTIDIANA. Además, recuerda que cualquiera puede ser santo con su comportamiento diario: “Me gusta ver la santidad en los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa…”, sentencia.

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