Academia

Convocan a marchar por la ciencia

Por segunda ocasión en el mundo, se llevará a cabo la Marcha por la Ciencia. En la CDMX partirá del Ángel de la Independencia. Organizadores demandan más presupuesto y becas

El próximo sábado, desde Alaska hasta Australia y en las principales ciudades de Estados Unidos y Europa, se llevará a cabo la segunda Marcha por la Ciencia, que el año pasado —realizada el 22 de abril, Día de la Tierra— concentró a cerca de un millón de personas alrededor del globo.

El movimiento mundial inició el año pasado en EU, con Washington D.C como su sede principal, como reacción a la visión del presidente Donald Trump y su gobierno sobre el uso de la ciencia y el conocimiento, reflejada en la negación del cambio climático, su posición sobre el creacionismo y la evolución, así como la falta de financiamiento a distintas agencias científicas y medioambientales.

Desde sus inicios, la marcha buscó ser más que una crítica a las políticas estadunidenses en el tema y este año reafirma su vocación: demostrar la importancia de la ciencia para el avance de las sociedades. Para ello, los organizadores internacionales y locales han enfatizado la relevancia que tiene la ciencia para fundamentar políticas públicas, así como fortalecer el apoyo de la sociedad a favor del desarrollo de la actividad científica.

Adicionalmente, cada país tendrá su propia agenda y demandas específicas que manifestar el próximo sábado. En México, que en 2017 registró 20 mil asistentes en la capital, los temas que destacarán más son el financiamiento del sector y de los presupuestos para becarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“El año pasado nos mostró la verdadera importancia del conocimiento científico ante eventos catastróficos como los temblores que sufrimos los mexicanos. Los profesionistas y científicos de todas las disciplinas nos volcamos a la calle para ayudar en la reconstrucción. Sin un ingeniero civil, sin un médico, sin un farmacólogo, sin un terapeuta, la catástrofe habría sido mayor. Aún así, este año vimos de nuevo cómo la presente administración sigue menoscabando la importancia de la ciencia”.

En un comunicado, el comité organizador de la Marcha por la Ciencia México suscribe lo anterior, así como la exigencia de que el presupuesto federal se utilice para el bien de la nación en ciencia, cultura, educación, desarrollo tecnológico e innovación. El objetivo es lanzar el mensaje de que “la ciencia, tecnología e innovación son elementos indispensables para lograr el bien común, mejorar calidad de vida y para resolver problemas que van desde lo cotidiano hasta los grandes problemas del mundo actual”.

El documento destaca también la necesidad de mantener y aumentar los presupuestos al sector, puesto que su reducción al final de este sexenio “afectó grandemente el acceso a becas para estudios de posgrado. Además, en varias universidades públicas del país vivimos una crisis de presupuesto que puso en entredicho la existencia misma de entidades como la UMSNH, UAZ, UAEM, entre otras, y pone en dificultades la investigación en ciencia, tecnología e innovación”.

Uno de los temas más sensibles que enfatiza el comité organizador de la marcha —encabezado por la Asociación Mexicana de Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad (AMIINSHAE)— es su descontento con los cambios que ha habido en los sistemas de becas de posgrado del Conacyt, puesto que están dirigidos a la “pauperización” del financiamiento de los becarios.

“Las becas pagadas en Unidades de Medida y Actualización (UMAs) no son un simple desajuste. Tenemos elementos para afirmar que es parte de un plan estructurado para eliminar el gasto estatal dedicado a la ciencia y tecnología. De repetirse las condiciones de los últimos dos años, por ejemplo, las becas erogadas en UMAs serán reducidas a la mitad en el 2028”.

El equipo de la marcha propone que para asegurar soberanía del país se requiere que los presupuestos a la ciencia aumenten y se blinden cada año para evitar vaivenes presupuestales. Refiere que si bien las Cátedras Conacyt han beneficiado a científicos que no contaban con una opción de empleo en el país, “además de ser insuficientes son un paso hacia la precariedad del empleo y a la falta de estabilidad laboral”.

AGENDA LABORAL. En conferencia en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) para presentar detalles de las demandas de la marcha, su director Jorge Salas manifestó que “no hay duda del importante papel de la investigación en la generación del conocimiento, como tampoco en el desarrollo científico, cultural, tecnológico y económico del mundo. Para que éstos se obtengan se requiere el apoyo real e incondicional de gobiernos e iniciativa privada, así como buscar que los resultados de estas actividades lleguen a la sociedad”.

En el acto, Laura Gómez Laguna, investigadora ciencias medicas en el Hospital General y presidenta de la AMIINSHAE, refirió que la marcha busca difundir las problemáticas a las que se enfrentan estudiantes e investigadores. Además de demandar la inversión del 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al sector —como establece la ley desde 2004—, la especialista añadió que deben ser los grupos de investigadores y científicos quienes determinen el uso de esos recursos.

“Adicionalmente, queremos que en nuestros institutos se nos reconozca como interlocutores, que nuestra evaluación se realice por pares y participemos en comisiones para establecer criterios de ingreso y promoción; que nuestras condiciones de contratación se formalicen y se respeten prestaciones a las que tenemos derecho y termine el acoso laboral al que estamos sujetos por evaluaciones injustas”.

➣ La marcha saldrá del Ángel de la Independencia a las 16:00 horas el próximo sábado 14 de abril y llegará al zócalo capitalino.

El evento ha registrado más de 230 sedes en el mundo.

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