Cultura

Rescatan tres obras musicales del siglo XVII de los archivos de Catedral

El compositor Juan Carlos Villaseñor dice que a las piezas se les respetó su armonía, pero fueron arregladas para fagot. Serán interpretadas en dos conciertos en la CDMX

Juan Carlos Villaseñor habla de su libro Tres piezas virreinales para fagot y cuerdas. Las ruinas de Catedral.

El compositor mexicano Juan Carlos Villaseñor rescató tres piezas musicales del siglo XVII de los archivos de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y además de conservar la armonía de las obras, hizo los arreglos para fagot, un instrumento poco conocido en el país. Ahora, este rescate será presentado con dos conciertos en la Ciudad de México y con una gira por las ciudades estadunidenses de Nueva York, Minnesota y Arizona.

La investigación hecha por el ganador del Concurso de Alientos Madera del Conservatorio Nacional de Música de México en 2012 y director de Moyshen Ensamble, está plasmada en el reciente libro Tres piezas virreinales para fagot y cuerdas. Las ruinas de Catedral, publicación realizada de manera independiente, ya que desde 2014 el músico ha sido descartado para recibir apoyo institucional con el argumento de que la documentación que presenta es ilegible.

“Este libro es la continuación del trabajo hecho en Retratos musicales de Fagot-Frutos de la Nueva España de los siglos XVII y XVIII, un libro que compila piezas que pude consultar en el archivo de la Catedral y en el acervo de las Vizcaínas. Ambos repositorios, tienen toneladas de historia musical olvidada”, precisa.

Villaseñor, que fue primer fagot de la Orquesta Sinfónica Nacional de México a los 22 años e impartió clases magistrales en Corea del Sur dentro del Festival Maru en 2015, platica que en el acervo del Colegio de las Vizcaínas consultó libros de estudio, de los cuales, uno proviene de un conservatorio para señoritas huérfanas de la Nueva España: el Colegio de San Miguel de Belem.

“Indagando en el tema, el papel de la mujer era más activo del que nosotros creemos. Este conservatorio era del estilo del Conservatorio de Vivaldi, ya que las señoritas con aptitudes musicales eran llevadas a Belem a tomar clases de solfeo, de instrumento y coro. Pero no sólo era el hecho de que lo hicieran, sino que lo hacían con un gran nivel”, destaca el músico.

RESCATE. Sobre las tres piezas virreinales, Juan Carlos Villaseñor indica que son como estatuas griegas rotas que necesitan reconstrucción.

“Reconstruí las notas faltantes, traté de conservar las armonías, la posición del acompañamiento y las completé porque estaban rotas. En el caso de la primera pieza, agregué viola. Ese instrumento no se incluía ya que fue hecha para dos violines y dos cornos”.

La segunda, explica, era para orquesta y la convirtió para solista. “Sobre la tercera pieza, es como un bonus track, en mi opinión parece como si fuera una entrada. Estoy seguro que las tres obras tenían fines litúrgicos”.

El público podrá escuchar este rescate musical el miércoles 18 de abril a las 19:45 (charla introductoria a las 19:15) y el sábado 21 a las 16:00 horas (charla introductoria a las 15:30) en el Cedemype (antes alianza francesa), ubicado en la calle de Manizales 715, colonia Lindavista, Gustavo A. Madero.

“El programa será romántico al estilo alemán con música de Carl María Von Weber: Concierto en Fa, El andante y Rondó húngaro. Incluiremos las Tres Piezas Virreinales, Salmo para Fagot y cuerdas, de Ignacio de Jerusalem, Nostálgica del uruguayo Miguel del Águila y realizaré el estreno de una pieza mía que se llama La historia de Salamander”, detalla Villaseñor.

Respecto al programa que llevará a Estados Unidos, precisa, tocará las Tres Piezas Virreinales, repertorio de Vivaldi y un programa de tangos latinoamericanos para fagot.

—¿Cómo realizas tus investigaciones y conciertos sin apoyo institucional?

—Recibo el apoyo de mi familia, amigos y del público. He aplicado a todos los apoyos y convocatorias, pero desde el 2014 no soy beneficiario. La última vez que pedí la revisión en Conaculta (hoy Secretaría de Cultura), me dijeron que la credencial de elector que envié no se veía bien.

“En otra ocasión no funcionó porque donde ellos pedían reseña, yo puse currículum; creo que eso se pudo haber arreglado. Hasta donde entiendo, la ley los obliga (a las autoridades) a que te envíen un correo para que corrijas el error, pero en mi caso fue así”, responde.

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