El valor de la palabra

Israel Betanzos

Por muchas razones, algunas censurables y otras injustificadas, se ha perdido el valor que tiene una promesa, el valor que tiene la palabra.

En el ejercicio de la política esta condición es más común porque quienes participan en ese ámbito han olvidado responder a los legítimos reclamos de los ciudadanos, porque han privilegiado sus intereses personales y tribales.

Ya no basta con pregonar promesas de campaña ni de articular discursos rimbombantes. La madurez de los ciudadanos no permite ya engaños ni simulaciones; exige respuestas con hechos concretos; acciones y proyectos que beneficien a todos los sectores sociales, sin discriminacion ni manipulación.

Recuperar el valor de la palabra, el respeto a todas las expresiones y a la gran diversidad, a nuestra cultura y tradiciones, debe ser una irrenunciable obligación de quienes aspiran a un cargo de representación popular, en el Congreso de la Unión, en los congresos locales y en los puestos de gobierno que les confíen los ciudadanos.

El primero de julio del año en curso tendremos la oportunidad de participar en un proceso electoral sin precedente, en el que todos los competidores deberemos respetar el albedrío de los ciudadanos, expresado con su voto en las urnas, y a los árbitros de la contienda para continuar en el rumbo correcto, de desarrollo y bienestar social.

 

* Coordinador del PRI en la ALDF

@BetanzosOficial

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