Espectáculos

El valor de las emociones en Se compran corazones o escaleras viejas que venda

“Yo inicié mi carrera en el teatro, jamás pensé en hacer cine y televisión y ahora estoy de vuelta detrás de un telón”, dijo el actor Plutarco Haza en entrevista con Crónica, acerca de su regreso a las tablas con un personaje dispuesto a hacer reír al público, en la puesta en escena Se compran corazones o escaleras viejas que venda.

Entre carcajadas, el Teatro López Tarso recibirá a partir de este 20 de abril al elenco conformado por Plutarco Haza, Fabiola Campomanes, Vince Miranda, Héctor Kotsifakis, Ruy Senderos, Mercedes Vaughan, José Lámbarri y Jorge Aranda, bajo la dirección de Antonio Serrano, “a pesar que casi siempre hago obra con pocos actores, ahora me toco compartirlo con ocho y eso lo lleva más allá que el teatro experimental, la gente va a reír”, mencionó.

La historia se desarrolla en una tienda de escaleras donde se esconde un mercado negro de corazones. La gente acude ahí para comprar ese órgano según las características que mejor le acomoden. Los hay con la sensibilidad de un poeta, la frivolidad de un millonario o la frialdad de una prostituta. Son ocho personajes que mostrarán las diversas maneras de sentir y percibir la realidad.

“Lo más asombroso es que la gente puede intercambiar órganos con mucha facilidad, como si jugaran a las canicas. En el trasfondo de todo esto aparece la insatisfacción de los seres humanos que si bien nunca estamos contentos con los que tenemos siempre anhelamos ser otra cosa”, comentó Antonio Serrano.

“Creo que es el momento justo en el que el público necesita reír, es una comedia inteligente y que incita a una reflexión compleja, pero es algo que pueden entender fácilmente. No debemos caer en esa comedia que no tiene chiste, aquí el amor viene de por medio y es algo que todos necesitamos”, expresó.

La temporada tendrá su fin el 1 de julio, “por lo que es buen tiempo para que la gente disfrute de las vivencias que ofrece el teatro. Aquí no hay equivocaciones, es como estar en la cuerda floja y tiene que salir todo a flote y si te equivocas, lo más bello de esto, es la improvisación”, dijo.

Concluyó en que es interesante la forma en cómo se tiene interacción con los presentes, “no hay nada como sentir, y saber que tienes un público de frente, por algo el teatro es una puesta en vivo que ha permanecido por siglos y a pesar de las crisis a las que se ha enfrentado, hemos podido sacarlo adelante y ha habido un gran resurgimiento”, dijo.

 

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