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Invasión lila en la Ciudad de México

Al crecer de más, las ramas producen cortocircuitos. Debido a la textura y tamaño de las flores, toman un sinfín de direcciones, siendo el bloqueo de las alcantarillas del sistema de drenaje de la CDMX uno de los destinos más comunes

La Ciudad de México está llena de colores, pero en estas fechas es el color lila, característico de los árboles de jacaranda, el que recubre las calles y banquetas.

El árbol presenta un verdadero espectáculo en febrero, marzo y abril, no sólo cuando sus copas están llenas de flores, sino cuando éstas caen y forman alfombras densas y moradas.

Durante estos dos primeros meses es su época de floración, que luego de la llegada de la primavera llenan de vida las áreas verdes, provocando una abundancia de este color, pero también una serie de problemas a los habitantes. 

“Me gustan mucho las plantitas y su color, aunque cuando se secan hacen mucha basura”, dijo, Barush Gonzáles, alumno de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) en Ciudad Universitaria, uno de los cientos de lugares en la capital donde podemos encontrar varios rincones con jacarandas.

Con el crecimiento de las ramas y lo tupido de las copas de los árboles se producen incidentes como cortocircuitos, apagones y el bloqueo de las alcantarillas de la ciudad por el deshoje de los árboles que, junto con las precipitaciones, desencadenan inundaciones y a su vez la interrupción de la vialidad, molestando a peatones y automovilistas.

Siendo nativo de Sudamérica, el árbol de jacaranda ha sido naturalizado y es muy popular en la Ciudad de México. Se encuentra sembrado en varias avenidas principales y calles del país, contando con un mayor porcentaje en las delegaciones Cuauhtémoc y Benito Juárez, al centro y sur de la capital.

Buenas para mejorar el estado de ánimo y embellecer el paisaje citadino, a las personas les encanta tomarles fotografías; en redes sociales, como Instagram, podemos encontrar más de 62 mil 210 publicaciones que hacen referencia a éstas.

Debido a la facilidad con la que se desprenden sus hojas, su textura y tamaño, toman un sinfín de direcciones, siendo el sistema de drenaje de la CDMX, uno de los paraderos más comunes.

Para las personas de la Agencia de Gestión Urbana que se encargan de la limpieza de las avenidas principales de ciudad, esto les resulta una tarea compleja que se ejecuta más de una vez al día, para evitar que estas plantas terminen ocasionando algún tapón en las coladeras y se provoquen encharcamientos o inundaciones.

La señora Maricela Martínez Martínez, del personal de limpieza sobre avenida Paseo de la Reforma, dijo: “Doy gracias a Dios porque tengo trabajo, me gustan las florecitas y aunque tenga que destapar las lagunas del Ángel de la independencia, estoy feliz de que haya muchas jacarandas sobre esta avenida”.

En una jornada laboral de ocho horas al día, tiene que barrer y quitar de la banqueta todos los desechos que se encuentre a su paso, entre los que destacan los cientos de botones lila del montón de basura.

“A veces no las recojo en mi bote, sólo las barro hacia las jardineras, sirven para dos cosas, se ven bonitas y de abono para los demás árboles” señaló la señora Martínez.

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