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“Las reformas a la ley de CyT quitarán frenos que han impedido su avance”: José Franco

La iniciativa de reforma a la Ley de ciencia y tecnología, presentada la semana pasada por el poder Ejecutivo a legisladores, es la base para tener una política de ciencia y tecnología que permita tener un proyecto de largo plazo y transexenal, sin importar el partido político que llegue al poder ni los vaivenes administrativos que ocurren cada cambio de gobierno, señalaron representantes del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT). 

En conferencia, explicaron algunos de los avances que plantea la iniciativa que se discute en el Senado y que asentará las bases para que el sector de ciencia, tecnología e innovación tenga un financiamiento creciente y evite recortes presupuestales. 

Sin embargo, será un tema que tocará concretar a la próxima administración federal, dijeron, incluso ahora la comunidad científica, el poder Ejecutivo y, por ende, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), esperan que la iniciativa sea aprobada por LXIII legislatura antes de que termine su periodo de sesiones. 

“Hay puntos que se deberán de precisar una vez que se apruebe la reforma a la ley, esto es, cómo lograr los objetivos que plantea”, señaló José Franco, coordinador del FCCyT. “Tener un presupuesto consolidado es algo que deseamos desde hace tiempo y es muy bueno que en este momento se plantee. Esperamos que sea algo presente en la ley, pero que posteriormente se establezca cómo cumplirlo”. 

Estos cambios a la ley fueron gestados en la más reciente reunión del Consejo de General de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación —quizá la última del gobierno de Enrique Peña— la cual se realizó en enero pasado en la  inauguración del Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas, en Querétaro. El objetivo de la iniciativa es, en buena medida, consolidar los avances logrados en los últimos cinco años en el sector y darles continuidad, han referido el mandatario y el director de Conacyt, Enrique Cabrero. 

El tiempo se acaba para los poderes Ejecutivo y Legislativo en este periodo de gobierno, por lo que, de aprobarse, será la próxima administración la que afine esos “cómos” que plantea la ley. Entre éstos se encontrará cómo incentivar a la iniciativa privada para que invierta más en el sector, así como los estados. 

VISIÓN A FUTURO. La iniciativa busca establecer una política de Estado en materia de ciencia, tecnología e innovación. “El significado de que sea una política de Estado es que no será determinada por ninguna ideología política ni periodo de gobierno determinado”, explicó Alfredo Camhaji, asesor del Foro Consultivo. 

Adicionalmente establece un plan de carácter estratégico en un proyecto de largo plazo, similar al que detonó el desarrollo del sector en países como Corea del Sur e India, agregó, que se logró después de cambios generacionales. Sólo de esta forma, el país pasará de una economía de mano de obra barata a una de generación de servicios de valor y conocimiento. 

José Franco dijo que ha habido tres principales frenos para el desarrollo del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología del país: La inversión “modesta” en el sector, principalmente de la iniciativa privada y los estados; la falta de planeación y sin visión a largo plazo; y la falta de vinculación entre actores. “La reforma a la ley toca en mayor o menor medida estos problemas”, agregó Franco. “Por lo tanto, será la base para deshacerse de dichos frenos”.

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