Iglesias orientales condenan el ataque contra Siria

Carlos Villa Roiz

Nuevamente la sangre vuelve a correr en Siria, luego de un pasajero respiro que se había dado tras algunas mejoras en la condición de vida en las ciudades de Alepo y Mosul; pero el ataque de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, por encima de los acuerdos preestablecidos de Naciones Unidas, abren un nuevo escenario de dolor, ahora en la bíblica ciudad de Damasco, donde misiles impactaron creando destrucción y terror entre los habitantes.

Frente a este ataque, los patriarcas de las Iglesias orientales en Siria condenaron el ataque, que socava el trabajo de la comisión que debía aclarar si el Gobierno sirio usó armas químicas contra la ciudad de Duma. Anticipándose a un estudio de campo bien sustentado sobre el tema, el presidente Donald Trump ordenó “ataques de precisión a blancos asociados con la capacidad de armas químicas del presidente Bashar al Asad”.

El ataque ocurrió un día antes de que un equipo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) iniciara su investigación para aclarar si Bashar Al Asad usó armas químicas en Duma, pero la misma justificación política fue usada años atrás por Estados Unidos, cuando invadió Irak, donde jamás encontraron ese tipo de armas.

Donald Trump dijo que el ataque era una represalia por el supuesto uso de armas químicas contra la población de Duma, en el ataque del ejército sirio del 7 de abril contra el que sería el último bastión del grupo armado Yaish al Islam, cerca de Damasco. El Gobierno sirio niega el uso de químicos y acusa a los grupos armados de hacer un “montaje”.

El patriarca ortodoxo griego de Antioquía y todo el Oriente, John X; el patriarca ortodoxo sirio de Antioquía y todo el Oriente, Ignatius Aphrem II; y el patriarca greco melquita católico de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, Joseph Absi, condenaron “la brutal agresión” ocurrida en la madrugada del sábado en Siria, ya que viola la Carta de la ONU porque “es un asalto injustificado” de parte de “países poderosos a los que Siria no causó ningún daño de ninguna manera”.

Los líderes religiosos también señalaron que la acusación contra el ejército sirio de usar armas químicas “no está justificada y no está respaldada por pruebas suficientes y claras”. En ese sentido, advirtieron que el ataque “socava el trabajo” de la comisión internacional que debía aclarar el hecho ocurrido en Duma, y dijeron que “esta brutal agresión destruye las posibilidades de una solución política pacífica y conduce a una escalada y más complicaciones”, y “alienta a las organizaciones terroristas.

Los patriarcas exhortaron al Consejo de Seguridad de la ONU a cumplir su papel de lograr la paz y no contribuir a una escalada de violencia. También pidieron “a todas las iglesias en los países que participaron en la agresión, a cumplir con sus deberes cristianos, de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio, y condenar esta agresión y llamar a sus gobiernos a comprometerse con la protección de la paz internacional”.

 

Imprimir

Comentarios