Para Oreja

Verónica Gallardo

¿Y qué dijeron, ya se nos hizo que la vieja cuelgue el tenis? Pues nel pastel, como ya saben, tuve que ser operada de emergencia, situación no grave, sí delicada y, sobre todo, recuperación muy dolorosa. Pero entre que aullaba del dolor y le echaba un ojo al mundo del espectáculo, vi el escándalo, innecesario, de la salida de Atala Sarmiento de TV Azteca. Tema ya muy sobrado, que me hizo pensar en alguien que siempre ha cargado las culpas, que se le ha tachado de mala, sí muy mala, pero que en realidad no sabemos, porque todo hasta hoy son chismes, nadie ha salido con acusaciones directas y demostradas: Paty Chapoy.

Antes, debo hacer una acotación, pues desde que hizo su noticiero de espectáculos en Televisa, El Mundo del Espectáculo, ha sido atacada, incluso yo lo hice, porque en mi loca juventud era muy fácil agarrar de puerquito a alguien, lo que ahora le dicen bullying.

Pero al pasar los años Paty Chapoy sigue inquebrantable. Terminó su programa en Televisa, se hizo amiga del dueño de TV Azteca y fue el primer programa Ventaneando, el que le dio popularidad a la televisora. De ahí que ocupe un lugar especial en quienes saben agradecer.

Por andar usando imágenes de Televisa, le pusieron demanda, hasta un helicóptero la ayudó a escapar. Un verdadero escándalo, pues no hubo elementos, que los abogados encontraron la forma de poder usar imágenes de otras televisoras bajo la palabra Crestomatía. Paty Chapoy nos heredó este recoveco de la ley. Y que hizo ella: Seguir de pie.

Se deshizo parte de su quipo original, vinieron más chismes, que si porque no deja que le crezcan los enanos de su circo; que no deja que haya otros programas de espectáculos (lo cual no tiene nada de malo, pues cada quien cuida su trono como puede), en fin, y siguió adelante, nunca se detuvo a aclarar, mandar comunicados, a Paty Chapoy el aire no le vuela ni el sombrero.

Luego cargó con todo el problema de Sergio Andrade y Gloria Trevi. Demandas que aún no terminan, pero recordemos que ella tenía órdenes y sobre todo gratitud a sus jefes que la apoyan siempre. Ella era peor, según los chismes, que Maléfica, Maquiavelo y “La bruja cacle cacle”, así cargó con todo y siguió de pie.

Y seguirá, esa enorme serenidad que nunca la saca (públicamente) de su imperturbabilidad es, de verdad, de admirarse. Ahora, con la madurez de los años, puedo decir que Paty Chapoy tiene un aplomo digno de respetarse.

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