“Mis hijos no van a vivir al día; su casa va a estar chingona”: jornalero | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 17 de Abril, 2018

“Mis hijos no van a vivir al día; su casa va a estar chingona”: jornalero

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Es jueves 12 de abril y están por dar las 21:00 horas en el Aeropuerto Internacional de la CDMX, 80 mexicanos se van con destino a Canadá. Inicia una odisea de la que este diario habrá de entregar partes informativos periódicos sobre lo que es vivir para la familia y sin ella durante meses.

Unos 300 mil nacionales han emprendido este viaje durante 40 años. Ignacio López es un gran veterano, tiene 30 temporadas cumplidas en las granjas de producción de aquel norteño país. Esta vez va a la Columbia Británica y sabe que ya tiene manera de ser pensionado canadiense, con 8 años laborando allá le hubiera bastado, pero tiene muy claro lo que lo lleva al septentrión americano:

“Antes de entrarle a esto vivía al día, casi nunca tenía dinero y con 6 hijos había muchos gastos”, relata, “es triste dejar a mis hijos, pero quiero que estén felices y tengan una casa chingona”.

Les desea buen viaje el secretario del Trabajo, Roberto Campa, el día de su partida. El programa tiene cuatro décadas, pero ha tomado una relevancia notable en tiempos en los que el empleo no termina por consolidarse para todos.

Otro Ignacio también participa en esta odisea, con razones igual de válidas que las de su tocayo:  Hace dos años logró salir de un ciclo que no parecía tener fin. Mil 200 pesos como peón para terranos de agave o de maíz en Tlajomulco, Jalisco, y facturas médicas y de gastos asociados para que su pequeño de 5 años, que padece una discapacidad, fuera atendido en Guadalajara. Ahora estará lejos, pero su hijo podrá recibir la mejor atención posible.

La hermana del norte. Al igual que Campa, Christian Ranger,  representante del embajador de Canadá en México, va al aeropuerto para despedir a los jornaleros. Les comenta que con la eliminación de la visa de los requisitos (a finales de 2016 ambas naciones lo acordaron), el número de mexicanos que participa en estos programas o van de visita se incrementa.

Los jornaleros provienen mayoritariamente de Guanajuato, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Guadalajara y Estado de México. Las temporadas de trabajo duran seis meses, medio año (con paga de 10 dólares canadienses la hora) metidos en la producción de vegetales, frutas y flores, entre otros trabajos de campo.

Mandar dinero a sus esposas, cubrir necesidades básicas, pagar los estudios de los hijos o darse “gustitos”, comprar terrenos para fincar o financiar un negocio son algunas de las razones que Crónica recoge de quienes van en la temporada 2018.

La autoridad mexicana le pide al representante canadiense que apoyen a estos viajeros cuando enfrenten dificultades o incluso condiciones laborales que no sean las deseables.

Jorge Luis González tiene una crítica... es de San Luis Potosí y dice que el Programa Laboral de Migración es bueno, “para mí el único detalle es cuando uno está allá, a veces suceden cosas, necesita uno ayuda del cónsul, y uno muchas veces habla y nos dicen ‘tú trabájale’, entonces qué hace uno, tiene que trabajar”.

Noé Castro, del Estado de México y con doce años en el Programa, complementa la crítica y dice que a él le ha tocado un patrón excelente, pero “me indigna mucho que hay compañeros que, a lo mejor por miedo, pero a veces se pasan con los compañeros... Estaría bien que si se le hace una llamada al cónsul, atendiera esas llamadas”.

Sergio Molina, de Veracruz,  resume lo que se va a vivir (como desde hace 16 años) en las profundidades norteñas del continente: allá en el Canadá se trabaja duro pero se recibe recompensa en salario y en una pensión razonable. Es atractivo y por eso va, pero no deja de darse cuenta que “dejamos la vida en esto, a la familia y vamos a sufrir la soledad”.

SEGUIMIENTO A UNA ODISEA CANADIENSE

-4 mil 770 kilómetros en avión para llegar hasta una granja de producción del primer mundo ã Llegan con papeles y con trabajo seguro; uno de ellos va porque su hijo tiene una discapacidad y el dinero es para ese pequeño, para que su futuro sea mejor
-Otro es el veterano, 30 temporadas yendo y viniendo: “la casa de mis hijos debe estar chingona, no ir viviendo al día”, argumenta sobre los motivos de separarse meses de su familia

 

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