El presidente y las prostitutas, un expediente que no muere - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 18 de Abril, 2018
El presidente y las prostitutas, un expediente que no muere | La Crónica de Hoy

El presidente y las prostitutas, un expediente que no muere

Concepción Badillo

La escena es asquerosa: prostitutas contratadas para orinar una sobre otra en su presencia arriba de una cama del hotel Ritz-Carlton, donde alguna vez durmieron Barack Obama y su esposa Michelle, durante una visita a Moscú. También es la acusación más controversial que se la ha hecho hasta ahora al presidente de los Estados Unidos. Y una que, cierta o no, no lo deja en paz y esta semana ha vuelto a resurgir en voz nada menos que del exdirector del FBI, James Comey.

Mucho ha pasado desde que Donald Trump asumió el poder hace catorce meses, pero nada ha logrado borrar y mucho menos comprobar que es mentira esa versión que habría tenido lugar en 2013, cuando el hoy mandatario estaba en la capital rusa presidiendo el concurso de Miss Universo, entonces de su propiedad. El documento conocido como el Dossier Steele, del que se supone también hay video, es falso, dice y ha dicho siempre el ejecutivo. Sin embargo, quien fuera el más alto dirigente de la dependencia oficial encargada de investigaciones, ha dejado entrever que podría ser verdad: “No puedo descartar la posibilidad”.

El documento, recopilado por Christopher Steele, un agente de Inteligencia británico, que lo elaboró contratado por opositores políticos de Trump, es importante no porque habla de las aficiones sexuales del jefe de la Casa Blanca, sino porque es parte de una extensa investigación de meses que tendría como objetivo descubrir si el mandatario o su personal de campaña, tuvieron tratos secretos con los rusos para que lo ayudaran a ganar la elección.

Pero ¿qué tienen que ver las prostitutas con la posible interferencia rusa en las elecciones presidenciales de este país? Suena a película de espionaje, pero se cree que los rusos podrían tener información comprometedora sobre Trump y que podrían estarlo amenazado con hacerla pública. El caso es que el documento, que salió a la luz en 2017, sostiene que el presidente, por años, cooperó con los rusos; pero el pasaje más controversial es el que narra lo supuestamente ocurrido en ese cuarto de hotel.

En varias ocasiones Trump ha negado el incidente, llamándolo fake news o noticias falsas y en rueda de prensa poco después de llegar a la Casa Blanca, sostuvo que simplemente no podría ser verdad porque él es exageradamente alérgico a todo tipo de gérmenes como para presenciar a alguna persona orinar.

La mayoría de los medios de prensa han declinado publicar versiones extensas del hecho, conocido como “regaderas de oro”, la parte más fuerte y comprometedora del documento de 35 páginas que el sitio de internet BuzzFeed publicó en su totalidad, por lo que está siendo demandado por Michael Cohen, el abogado personal del mandatario y el que también compró el silencio de una actriz pornográfica para que no hablara de su relación con Trump.

El hecho ha vuelto a cobrar atención porque Comey, despedido por Trump en mayo pasado, promueve actualmente un libro que salió a la venta este martes en el que, entre otros temas, relata la obsesión del presidente con su reputación y con que se declare de una manera u otra que el incidente no tuvo lugar. El exdirector del FBI dice que la dependencia decidió investigar las acusaciones porque querían corroborar información que ya tenían proveniente de otras fuentes.

El despido de Comey, quien se enteró que ya no tenía el empleo cuando lo escuchó en la televisión, es lo que derivó en que se nombrara a Robert Mueller como fiscal especial encargado de investigar si Trump está impidiendo que se sepa la verdad sobre sus tratos con Rusia. El exfuncionario ha comparado al mandatario con “un incendio forestal” y con un líder de la mafia y dice que es una amenaza para la democracia. En su opinión “alguien que trata a las mujeres como pedazos de carne, que miente constantemente e insiste en que los estadunidenses le crean, es una persona que carece de la calidad moral para gobernar”.

Trump por su parte ha llamado a Comey un “baboso” y el peor director del FBI que ha tenido este país y ha dicho que debería estar en la cárcel por mentiroso. El presidente sostiene que el dossier es, en su totalidad, una cacería de brujas política. El problema es que aún si se llegara a comprobar que no es cierto lo que se narra ahí, igual es un horrible relato que se graba en la mente y siempre estará ligado a él, disminuyendo aún más su estatura como líder mundial.

 

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