Poesía en Voz Alta, la expresión artística total de Octavio Paz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 17 de Abril, 2018

Poesía en Voz Alta, la expresión artística total de Octavio Paz

Recuerdo. Mañana se cumple el 20 aniversario luctuoso del autor de Piedra de Sol. Fue un proyecto para conjugar la palabra con la música y la danza y en el que participaron Leonora Carrington, Juan José Arreola, Héctor Mendoza y Joaquín Gutiérrez Heras

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Hace 62 años, Octavio Paz  junto con escritores y artistas como Leonora Carrington, Juan José Arreola, ­Héctor Mendoza y Joaquín Gutiérrez Heras, iniciaron el proyecto Poesía en Voz Alta, en donde semanalmente presentaban obras de teatro para unir la palabra con música y danza, a pesar de que este grupo de amigos no tenía experiencia en las artes escénicas.

A 20 años del fallecimiento del autor de El laberinto de la soledad, Crónica recuerda la participación de Paz en dicho proyecto como director teatral y guionista, de la cual, parte de la documentación y archivos sonoros que se resguardan en Casa del Lago no están localizables, ya que los acervos correspondientes a los años 1956 -1963, se encuentran en desorden por cambio de oficina, según se informó a este diario.

LOCOS POR LA PALABRA. “No podría olvidarme lo hermoso que fue Poesía en Voz Alta, de lo inteligente y novedoso. Tenían una escenografía de primera, hecha por los artistas plásticos de aquel momento. Eran, y me incluyo, unos jóvenes locos de la risa, pero sobre todo unos locos de la aventura de la palabra. No creo que nadie tuviera una juventud tan hermosa como la nuestra”, recuerda la escritora María Luisa La China Mendoza.

La también periodista entrevistó a Octavio Paz cuando Poesía en Voz Alta ofrecía funciones, conversación que retoma Rafael Vargas en el libro El tráfago del mundo. Cartas de Octavio Paz a Jaime García Terrés 1952-1986 (FCE). El Nobel de Literatura expresó que eran un grupo de actores, directores y pintores que se propusieron “crear un estilo, una manera de representar en la que la palabra se reconcilia con el gesto, la danza y la música”.

El proyecto escénico que fue financiado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Dirección General de Difusión Cultural, que dirigía Jaime García Terrés, tuvo ocho programas, de julio de 1956 a noviembre de 1963, de los cuales, Octavio Paz participó en cinco como director.

De acuerdo con la investigadora Roni Unger, el grupo teatral que formaría Poesía en Voz Alta nació en la casa de Efrén del Pozo, ex secretario general de la UNAM, cuando en una fiesta, Juan José Arreola y otros amigos improvisaron diálogos actuados. De eso se enteró García Terrés y junto con Benjamín Orozco y Emmanuel Carballo convocaron a varios a una reunión para plantear un proyecto teatral.

“Se suponía que el proyecto se presentaría un día a la semana en ese mismo teatro (Trianón, que se ubicaba en la calle Génova, Zona Rosa), que más adelante se transformó en un cabaret y se llamó Café Can-Can. De ese modo, los costos se mantendrían bajos mientras el Departamento de Difusión Cultural justificaría plenamente su razón de ser”, escribió Unger en su libro Poesía en Voz Alta.

A la cita llegaron Juan José Arreola, Juan Soriano y Héctor Mendoza. Después, se unirían los entonces estudiantes Juan José Gurrola, Enrique Stopen, Rosenda Monteros, Nancy Cárdenas, Tara Parra y Carlos Fernández. Cuando el proyecto fue una realidad, se sumaron Leonora Carrington y Joaquín Gutiérrez Heras.

No obstante, los planes de programación y de sede cambiaron. Eligieron usar el Teatro del Caballito, ubicado en la antigua calle Rosales. “Por razones desconocidas, la Universidad decidió rentar ese teatro, propiedad de la actriz Marilú Elizaga, para utilizarlo cuando no se estuviera presentando la compañía de la actriz”, detalla Unger en Poesía en Voz Alta.

¿ARCHIVOS PERDIDOS? Crónica preguntó en Casa del Lago si existe algún archivo documental o grabación sobre las funciones de Poesía en Voz Alta durante los años de 1956 a 1963. Se indicó que sí hay un acervo histórico pero desafortunadamente no “se tiene a la mano” lo correspondiente a la fundación de Poesía en Voz Alta porque se encuentran en una parte que está desacomodada “debido a cambios de oficina”.

La misma pregunta se realizó en la Dirección de Difusión Cultural y en la Dirección de Literatura de la UNAM, pero ambos departamentos comentaron que no tienen registro de los programas dirigidos por Octavio Paz y Juan José Arreola.

Sobre la importancia de la participación de Octavio Paz en Poesía en Voz Alta, el especialista Armando González Torres destaca la escritura de la única obra de teatro del poeta: La hija de Rappaccini.

“Paz incursionó en una forma de expresión artística total, algo que le interesaba mucho y que había pensado antes en su propia escritura. Él pensaba en un arte performático. Estuvo muy presente en los programas y fue el espacio donde se presentó La Hija Rappaccini, una adaptación de un cuento de Hawthorne pero en una prosa poética”, destaca.

Octavio Paz fue uno de los directores de Poesía en Voz Alta y por ejemplo, en el segundo programa, hecho en el Teatro del Caballito, programó la escenificación de tres obras traducidas por él mismo: El canario de Georges Neveux, Osvaldo y Zenaida, o los apartes de Jean Tardieu, y El salón del automóvil de Eugene Ionesco. Además, incluyó su adaptación de La hija de Rappaccini de Hawthorne.

“Me parece que fue un momento muy importante no sólo para el teatro, sino de confluencia artística porque esa década de los años 50 fue de eclosión artística y de modernización acelerada, no sólo en lo económico, también en las ideas, costumbres y el arte. Lo que propició Poesía en Voz Alta fue la confluencia de creadores de las distintas disciplinas que luego serían legendarios en la actuación, dirección de teatro, música, poesía y pintura”, destaca Armando González.

Para el también ensayista, Paz tuvo una gran curiosidad que lo llevó a unir voluntades. “Fue un hombre práctico que aterrizaba sus ideas y extraordinario impulsor de proyectos. El propio Paz llegó a jugar mucho con la idea de que era un lobo solitario, de que era un escritor aislado y romántico. Creo que siempre, desde su más temprana juventud, demostró su capacidad para trabajar en equipo, para motivar y hacer confluir voluntades”.

La voz de Paz. En la búsqueda de soportes sonoros con la voz de Octavio Paz y que estuvieran disponibles para la consulta de cualquier persona, Crónica localizó el disco LP: Poesía en su propia voz, de la colección Voz Viva de México, editado por la UNAM en 1961, grabación que ya está agotada y sin posibilidad de reedirtarse por derechos de autor.

Dicho LP forma parte del acervo digitalizado de la Fonoteca Nacional y contiene la lectura, por el propio Paz, de varios poemas escritos entre 1935 y 1958, compilados en el libro Libertad bajo palabra.

Además, el disco tiene un cuaderno adjunto con el texto de la grabación presentado por Ramón Xirau y una portada con la obra El Cometa hecha por Juan Soriano en 1961. Este LP puede escucharse de forma gratuita en las instalaciones de la Fonoteca Nacional.

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