AMLO, Slim y los debates - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 18 de Abril, 2018
AMLO, Slim y los debates | La Crónica de Hoy

AMLO, Slim y los debates

Juan Manuel Asai

La irrupción de Carlos Slim en la campaña electoral 2018 hizo crujir los andamiajes de todos los partidos políticos, comenzando, claro, por Morena. Después de todo se trata del empresario más importante del país. La descompuesta respuesta de López Obrador y sus personeros demuestra que el golpe los aturdió.

AMLO fue grosero, recurrió a rudeza innecesaria. Todos los integrantes de la comunidad empresarial tomaron nota. Aquellos que todavía confiaban en el tabasqueño ahora están francamente preocupados. Andrés Manuel dijo que el presidente Peña mandó a Slim a detener su movimiento y después, en otro golpe de insolencia, dijo que si tanto le interesa el nuevo aeropuerto que el empresario lo construya con su dinero.

Pero eso no fue todo, ayer el senador Manuel Bartlett, queriendo quedar bien con El Peje, se lanzó contra Slim y dijo que sólo está defendiendo sus intereses. Como si eso, defender sus intereses, fuera un pecado. De todos los legisladores afines a Morena, elegir como vocero a Manuel Bartlett fue un gazapo monumental.

La comunidad empresarial tiene claro que detrás del disfraz de santurrón que no rompe un plato hay un político autoritario. Detrás de la oveja hay un lobo que pronto puede tener un gran poder. Antes de la irrupción de Slim hubo otras dos que acapararon la atención de los medios en el periodo de campañas: la de Trump, al ordenar el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera; y la del Bronco, que contra todos los pronósticos aparecerá en la boleta como candidato presidencial independiente por una decisión del TEPJF.

Hasta el momento nada de eso se ha reflejado en los sondeos de preferencias electorales, en los cuales la ventaja de López Obrador se consolida. Los escándalos colaterales le hacen lo que el viento a Juárez. Esto muestra que la gente votará con el hígado. Es verdad aquello de que estamos más enojados que asustados. Por eso, por el enojo contra el actual gobierno y en contra del establishment en general muchos mexicanos quieren que Obrador sea presidente. Lo quiere incluso gente que no concuerda con algunas de sus propuestas. La gente va por una revancha.

Los debates.- En las casas de campaña de José Antonio Meade y de Ricardo Anaya están esperanzados en que los debates pueden cambiar las cosas. Es cierto que los dos son duchos en la esgrima verbal y que se les da la confrontación de ideas. No obstante, las cosas, como apunté arriba, pasan más por el hígado y por el corazón. La gente quiere castigar al PRI por los escándalos de corrupción, pero no lo quiere castigar poniendo al PAN —que ya lo puso—, sino con otra opción, la que representa AMLO.

Lo curioso es que muchos ciudadanos jóvenes ya tomaron partido por el candidato de Morena. A ellos no les asusta El Peje porque han vivido con el Jesús en la boca, con un clima de violencia atroz y con un futuro nebuloso para su vejez. Los ciudadanos jóvenes no se asustan cuando se les advierte que El Peje quiere regresar a los tiempos de Luis Echeverría y López Portillo, porque ellos nacieron después de la docena trágica. López Obrador llega a los debates en una posición inmejorable. Si todos le echan montón, saldrá como víctima de la mafia del poder. Si no lo tocan, su ventaja quedará incólume.

 Alguien tiene que llevar al debate una bomba (informativa) y operarla bien. Si no es así, los debates tampoco detendrán a AMLO.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

Imprimir

Comentarios