Bienestar

Parámetros para mejorar el cuidado de personas con incontinencia

Puede ocurrirle a cualquier persona, pero es más común con la edad

Un problema penoso que afecta a muchas personas

Hoy en día la incontinencia afecta a más de 400 millones de personas a nivel global y es uno de los problemas médicos que afecta a la población en proceso de envejecimiento. En México, se estima que el 30% de los ciudadanos que superan los 70 años presentan incontinencia urinaria.

La incontinencia urinaria es la pérdida del control de la vejiga. Los síntomas pueden variar desde una filtración de orina leve hasta la salida abundante e incontrolable de ésta. Puede ocurrirle a cualquier persona, pero es más común con la edad. Las mujeres la experimentan el doble en comparación con los hombres.

La mayoría de los problemas de control de la vejiga ocurren cuando los músculos están demasiado débiles o demasiado activos. Si los músculos que mantienen la vejiga cerrada se debilitan, es posible que tenga accidentes al estornudar, reír o levantar objetos pesados. Esto se conoce como incontinencia de esfuerzo (o por estrés).

Si los músculos de la vejiga están demasiado activos, es posible que sienta una fuerte urgencia por ir al baño cuando tenga poca orina en la vejiga. Esto se conoce como incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva. Existen otras causas de incontinencia, tales como problemas con la próstata y lesiones neurológicas.

El tratamiento depende del tipo de problema que tenga y lo que mejor se adapte a su estilo de vida. Puede incluir ejercicios simples, medicinas, dispositivos especiales o procedimientos indicados por el médico o cirugía.

A pesar de la gama de opciones de tratamiento disponibles en la actualidad, relativamente pocas personas con este padecimiento encuentran una cura. Esto hace que el énfasis en el cuidado de alta calidad sea más crítico. Sin embargo, no ha existido un consenso internacional sobre cómo debería ser una atención correcta y más completa a los pacientes de incontinencia, lo cual ha complicado la optimización de la asistencia social.

Por dicha razón, se ha realizado un innovador estudio que ha definido un conjunto de parámetros clave (KPI) que pueden ser usados por los proveedores y legisladores del cuidado de la salud y asistencia social, así como por los contribuyentes para la provisión de una gestión diaria de la incontinencia y la evaluación de las mejoras en los estándares a largo plazo.

Los hallazgos fueron presentados en Roma, en el marco del 7° Foro Global sobre la Incontinencia (GFI), evento organizado cada dos años por Essity, compañía líder global en higiene y salud, que reúne a más de 300 líderes de opinión de 30 países alrededor del mundo y que se llevó a cabo este miércoles.

Titulado “Midiendo los Resultados para Mejorar la Gestión del Cuidado de la Incontinencia”, el estudio fue propuesto por Essity, liderado por un panel de expertos y facilitado por el Grupo de Estrategia Global de KPMG. El informe incluyó la participación a más de 60 personas en representación de pacientes, cuidadores, profesionales de la salud, legisladores y tres contribuyentes.

“Existen muchos tipos de incontinencia y aunque se han generado métricas de resultados para la vejiga hiperactiva, actualmente no existe nada sobre la gestión diaria de la incontinencia. Este estudio ha identificado el tipo de resultados en los que debemos enfocarnos y ha producido parámetros tangibles que, si se integran a los marcos de calidad, ayudarán a avanzar los estándares del cuidado”, explicó Adrian Wagg, catedrático de Envejecimiento Saludable en la Universidad de Alberta y presidente del panel de expertos en investigación y del GFI.

Así mismo, el informe arrojó una lista definitiva de 14 parámetros que son relevantes para todas las personas que dependen de estrategias de higiene y contención, a pacientes dependientes o no de cuidado. Los indicadores cubren aspectos médicos, de calidad de vida y económicos, que van desde determinar la proporción del personal apto para realizar una evaluación de la incontinencia y prescribir una estrategia de higiene, hasta el costo de admisión y readmisión hospitalaria relacionados en el tratamiento de la incontinencia.

“El rápido envejecimiento de la población mundial, trae consigo un aumento prevalente de varios síndromes y condiciones como la incontinencia. Este evento es una oportunidad importante para el intercambio de conocimiento y la alineación de buenas prácticas que buscan mejorar la calidad de vida de aquellos que viven con la incontinencia diariamente” aseguró el Doctor Alexandre Kalache, reconocido catedrático y especialista en epidemiología del envejecimiento y el curso de la vida.

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