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Financiamiento del aeropuerto tiene las tasas más bajas del mundo: SCT

El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, indicó que para la construcción del nuevo aeropuerto capitalino se tienen las tasas más baratas en la historia de México y del mercado a nivel mundial.

“Derivado del modelo con el cual trabajamos tuvimos el financiamiento, por ejemplo, de un paquete de mil millones de dólares a 10 años, al 3.6 por ciento de tasa de interés, y otro a 4.8 por ciento; éstas son tasas calificadas por expertos como las más baratas del mundo”.

En entrevista radiofónica para Imagen Informativa, el funcionario explicó que a diferencia de otros aeropuertos concesionados, como el de Turquía, con un costo de 45 mil millones de euros, el de México es de 13 mil 300 millones de dólares, porque hay un respaldo gubernamental.

“Conozco las concesiones de toda mi vida, en un momento dado la tasa de retorno es de 20 a 24 por ciento, se toman otros factores de costo que son legítimos, pero lo hacen más costoso, sin duda”, argumentó.

Dijo que cuando se abra el aeropuerto se contará con tres o cuatro veces la inversión que se hizo, pues se tendrán 12 mil 500 hectáreas que pueden potencializarse con hoteles, bancos y otros servicios.

“Hoy llevamos pagado como 40 mil millones de pesos, contratados alrededor de 140 mil millones de pesos, creo que al final tendremos pago de 70 mil millones erogados, mas contratados 150 mil millones de pesos, y la obra está para que pueda terminarse algún tiempo después de que termine la actual administración”.

Ruiz Esparza opinó que el nuevo aeropuerto ya no es una necesidad aeronáutica, sino una urgencia, puesto que actualmente hay un vuelo en la actual terminal capitalina cada 50 segundos y eso provoca una saturación.

“Tenemos todas las condiciones para solucionar este problema, incluyendo el mismo tipo de suelo que tiene el actual aeropuerto”, y reiteró que expertos en aeronáutica han concluido que una terminal en Santa Lucía  es inviable para operar a la par con el actual.

“Esto porque la ubicación de Santa Lucía provoca un conflicto con el espacio aéreo del actual aeropuerto, los espacios que ocupan para despegar y aterrizar los aviones se cruzan en el aire, no pueden operar simultáneamente”.

Por otro lado, aclaró que en la construcción del nuevo aeropuerto se tiene un protocolo de datos abiertos y toda la información es pública.

“Todos los detalles técnicos de la obra, los fallos de las licitaciones, entre otras, los fijan empresas internacionales de clase mundial. Los ingenieros maestros son quienes determinan qué es lo correcto, ningún secretario, ni el director del Grupo Aeroportuario toman las decisiones que a los expertos corresponde".

“Si hay alguna duda que nos pregunten, a cualquiera de las alrededor de 300 empresas que participan, ellas pueden decir si vieron una irregularidad, aquí de lo que se trata es de trabajar con la mayor limpieza y humildad”, concluyó.

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