Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba, bajo la vigilancia de Raúl | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 19 de Abril, 2018

Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba, bajo la vigilancia de Raúl

El hasta ahora vicepresidente sustituye al hermano menor de Fidel con la promesa de que continuará su obra. “No habrá espacio para una transición política o una restauración del capitalismo”

Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba, bajo la vigilancia de Raúl | La Crónica de Hoy

El hasta ahora vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se convirtió ayer en el nuevo presidente del régimen comunista que nació hace seis décadas tras el triunfo de la Revolución que encabezó Fidel Castro, y que continuó desde hace 12 años su hermano Raúl.

A un día de cumplir 58 años, Díaz-Canel fue proclamado presidente de los Consejos de Estado (máximo órgano de gobierno de Cuba) por la Asamblea Nacional, tras resultar elegido con los votos de 603 diputados de los 604 presentes, lo que representa un 99.83 por ciento de apoyo. También fue ratificado como vicepresidente Salvador Valdés Mesa, de 73 años, el afrocubano que más lejos ha llegado en un cargo de dirigente político.

Saludo militar. El primer civil que liderará la Revolución de 1959 recogió el testigo de su antecesor brindándole un saludo militar al ocupar su nuevo puesto en la cabecera del Parlamento, seguido de un apretón de manos y un abrazo, entre los aplausos de la Cámara.

Sin salirse del guion y sin anunciar medidas concretas para el país, subrayó que el mandato “del pueblo” a la nueva generación que toma el relevo es “dar continuidad a la Revolución”.

“No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir con el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo en los lineamientos del partido y la revolución a corto, mediano y largo plazo”, destacó.

Ni capitalismo ni partidos. Con expresiones similares a las empleadas por Raúl Castro en sus discursos, el nuevo presidente dejó claro que en su mandato “no habrá espacio para una “transición” política ni para los que aspiran a una restauración capitalista”. Su misión, advirtió, será seguir “perfeccionando el socialismo” y la “obra colosal” que emprendió Raúl Castro, que seguirá como líder moral de la revolución desde su puesto de primer secretario general del Partido Comunista hasta 2021, cuando el propio Díaz-Canel será nombrado para el cargo.

“El compañero Raúl, como primer secretario del Partido Comunista de Cuba, encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y futuro de la nación”, aseguró.

En segundo término, Díaz-Canel también ha rendido tributo a la figura de Fidel Castro, fallecido en 2016: “Seremos fieles al legado del líder histórico de la Revolución”, dijo.

Difundir la “verdad” de Cuba. Díaz-Canel recalcó que Cuba no hará concesiones contra su soberanía y no cederá a amenazas o presiones. Sin citarlo, aludió a Estados Unidos como “el poderoso vecino imperialista” al que advirtió que en Cuba no hay lugar “para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha”.

“Afuera hay un mundo que nos mira con más interrogantes que certezas porque ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros”, indicó Díaz-Canel quien alertó de la habilidad que han tenido los “adversarios” de la isla para mentir y tergiversar en la era de las redes sociales.

Por ello, hizo un llamado a “ser más creativos” en la difusión de las “verdades” de Cuba y emplear “más y mejor” las posibilidades tecnológicas para “inundar los infinitos espacios del planeta internet, donde hoy reina la mentira”.

El adiós de Raúl. Raúl cerró la histórica sesión parlamentaria confiado en el “éxito absoluto” de su sucesor, al que calificó como “el único superviviente” de un grupo de dirigentes de nueva hornada que el régimen fue preparando desde los noventa y que terminaron defenestrados. Sin que Castro los mencionase, vinieron a la memoria los casos de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque, los favoritos de Fidel y, con su venia, fulminados por Raúl en 2009, dos años después de tomar el mando de la Revolución.

 

Imprimir