Cumbre contra la corrupción - José Fernández Santillán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 19 de Abril, 2018
Cumbre contra la corrupción | La Crónica de Hoy

Cumbre contra la corrupción

José Fernández Santillán

La VIII Cumbre de las Américas que se llevó a cabo en Lima, Perú, el 13 y 14 de abril de este año tuvo como tema central “La gobernabilidad democrática frente a la corrupción”. Y vaya que el país anfitrión predicó con el ejemplo: el Presidente Pedro Pablo Kuczynski tuvo que presentar su renuncia el 21 de marzo, un día antes de que el Congreso votara una moción para destituirlo por sus supuestos lazos con la empresa brasileña ­Odebrecht. Quien lo sustituyó fue Martín Vizcarra.

Vale la pena recordar, ya que estamos hablando del Perú, que en las elecciones generales celebradas el 5 de junio de 2016, en segunda vuelta, Kuczynski ganó apretadamente con un 50.12 por ciento frente a Keiko Fujimori, quien obtuvo el 49.87 por ciento. El asunto es que el Poder Legislativo quedó en manos de los fujimoristas. Hubo una primera acusación y amague de destitución contra el nuevo Presidente; pero fue desechada gracias a una negociación con Kenji Fujimori, líder de la mayoría parlamentaria para que se indultara a su padre, Alberto Fujimori, quien estaba en la cárcel, precisamente, por corrupción. No obstante, la avalancha de evidencias y acusaciones no se pudo detener y Kuczynski tuvo que irse.

Otro caso que ha cimbrado a la política continental es el encarcelamiento del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en el marco de la trama de corrupción conocida como “Lava Jato”. Lula tiene siete causas en su contra por las que recibió una condena de 12 años y un mes de cárcel. El juez Sergio Moro sentenció al exmandatario por recibir sobornos de la constructora OAS a cambio de contratos millonarios.

Obviamente, el caso Lula tiene una faceta política en vista de que se estaba postulado como candidato para las próximas elecciones presidenciales; según las encuestas, Luiz Inácio ocupa el primer lugar en las preferencias; pero estando en la cárcel queda inhabilitado para competir en la contienda electoral.

Convengamos en que, efectivamente, la corrupción es uno de los grandes males que azota a los países iberoamericanos. En anteriores ocasiones no se había logrado sacar una declaración conjunta; pero esta vez sí se pudo. Los mandatarios (15 presidentes y el vicepresidente norteamericano Mike Pence) decidieron reforzar “la capacidad de la policía, la Fiscalía, el Poder Judicial y órganos de control interno” para combatir los actos de corrupción “incluyendo aquellos vinculados al tráfico ilícito de drogas, la trata de personas, el tráfico de armas de fuego y otras armas, y el comercio ilícito de mercancías y de fauna silvestre”. Se hizo mención al combate al soborno internacional. Es clara la alusión al caso Odebrecht que ha tocado a muchos países de la región.

Vale la pena destacar que, por primera vez en muchos años, en esta Cumbre de las Américas finiquitó la era bolivariana en la región. “Evo Morales, el gran resistente, se quedó solo con el canciller cubano Bruno Rodríguez en el apoyo cerrado a Maduro y la crítica al imperialismo de Estados Unidos.” (El País, 15-IV-2018).

¿Pero qué pasó en Ecuador que había sido un gran aliado del chavismo? Pues que Rafael Correa (Presidente de la República de 2007 a 2017), una de las piezas claves del proyecto bolivariano, decidió no presentarse a las elecciones presidenciales de 2017 y dejó como su sucesor a quien creyó un alfil, Lenín Moreno. Pero éste se desligó de aquél: sacó a relucir la serie de corruptelas de su antecesor. En febrero de 2018 hubo un referéndum en el que vencieron las propuestas de Moreno y, en consecuencia, salió derrotado Correa. Una de las preguntas fue la prohibición de la reelección indefinida, jugada que quería echar a andar Correa para retomar el poder para siempre. La gente se inclinó por la prohibición. Con eso el chavismo ecuatoriano quedó fuera de combate. La democracia regresó a ese país.

Lo que le restó tensión a esta Cumbre peruana fue que no asistieron ni el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni el presidente de Cuba, Raúl Castro, quien por cierto acaba de pasar la estafeta a Miguel Díaz-Canel. Digo a propósito la estafeta porque es obvio que el poder lo va a seguir teniendo el hermano de Fidel Castro.

Por último, pero no menos importante, los mandatarios presentes en la VIII Cumbre de las Américas ratificaron que desconocerán los resultados de los comicios presidenciales a celebrarse el próximo mes de mayo en Venezuela, si se llevan a cabo sin condiciones justas, transparentes, democráticas y multipartidistas. Los presidentes de América Latina que asistieron a dicha reunión y el vicepresidente norteamericano solicitaron al gobierno venezolano que convoque a elecciones libres y sin presos políticos.

Maduro sabe que está cada vez más aislado de la comunidad internacional; que Venezuela está hundida en una crisis económica y social sin precedentes; que no cuenta con el respaldo del pueblo venezolano. Por eso tuvo que recurrir a un ardid político para continuar en el poder. Las democracias latinoamericanas tienen que presionarlo para que abandone el país. El propósito es que Venezuela, así como lo hizo Ecuador, regrese a la comunidad de naciones libres.

 


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@jfsantillan

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