Corral. ¿Activista o gobernador? - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 19 de Abril, 2018
Corral. ¿Activista o gobernador? | La Crónica de Hoy

Corral. ¿Activista o gobernador?

Juan Manuel Asai

El anhelo de Javier Corral de ser personaje de primera plana se diluye. Sus más recientes esfuerzos por atraer los reflectores no dieron resultado. El gobernador de Chihuahua, ducho para sacarle jugo a los medios, regresó al estado grande con las manos vacías.
No consiguió levantar polvareda ni que las autoridades se engancharan en sus provocaciones. Corral es un activista que ahora cobra como gobernador. Sin duda es astuto. Debe estar ideando otra embestida. Hace cualquier cosa con tal de no dedicarse las 24 horas del día a gobernar una entidad a la que le urge un gobernador comprometido. Sin duda que le ha funcionado usar el nombre de Duarte para justificar insuficiencias, pero los chihuahuenses comienzan a cansarse de la cantaleta. Quieren ver resultados concretos en temas como inseguridad, pobreza, desempleo.
Nadie propone que Duarte quede impune, eso sería una vergüenza nacional, pero el ajuste de cuentas con su antecesor se ha convertido en eje del gobierno de Corral. Parece una obsesión. Muchos creen que es una cortina de humo para ocultar que bajo su gobierno el estado se descompone. Está cada vez peor.
Además incurre en contradicciones mayúsculas, difíciles de explicar. En su mitin del pasado domingo al mediodía en Chihuahua confirmó con sus ataques que el diálogo con la Secretaría de Gobernación estaba roto. “La firma del secretario no vale ni papel en la que está escrito”, espetó. Unos días después se sentó con los enviados de la Policía Federal y con el delegado del Cisen, ambas instancias dentro del organigrama de la Secretaría, para supervisar acciones del Grupo de Coordinación Chihuahua. También hubo gente de la PGR y de la Sedena, de modo que no solo hay diálogo sino también trabajo conjunto con el gobierno federal, aunque él se pavonee ante los medios ofreciéndose como disidente que puede solo con el paquete. No lo es y no puede.
Corral no lo dice, pero el dinero de la federación que fue motivo de sus marchas ya está en las arcas de su gobierno. Son 900 millones de pesos. Lo que falta es saber en qué se están usando los recursos. Sobre la extradición de César Duarte, presumiblemente oculto en territorio norteamericano, hay en curso ocho órdenes de aprehensión. Ignoro que ha dicho el gobierno norteamericano. Tal vez Corral debería hacer una marcha del otro lado de la frontera para que los gringos se apuren.
Cabe hacer notar que la decisión de Corral de romper (en apariencia) el diálogo con el gobierno no ha permeado entre otros gobernadores del PAN que mantiene una comunicación fluida con el gobierno federal para tratar temas comunes. Nadie pide atemperar el ánimo de la contienda electoral, sino recordar que hay asuntos como la seguridad que tiene un carril específico.
Si Corral tuviera –es algo hipotético- la disposición de dialogar no habría obstáculos para concretarlo, pero es un activista. Su manera de entender la política no es el diálogo sino la presión callejera, esto incluso si los canales de comunicación están abiertos. Por eso Corral es el panista consentido de los perredistas.
Acaso por eso, por su filiación perredista, el propio candidato de Morena, López Obrador, no ha escatimado calificativos para golpear al gobernador. El tabasqueño dijo sobre la primera marcha de Corral: es pura faramalla para hacerle propaganda a Ricardo Anaya. A lo que Corral respondió diciendo que López Obrador se ha rodeado de lo peorcito y no tiene autoridad moral para hablar de Chihuahua.
De que la perra es brava, muerde a todo el vecindario.

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
@soycamachojuan

 

Imprimir

Comentarios