Cuatro ciclos de debates en nuestra democracia | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 22 de Abril, 2018

Cuatro ciclos de debates en nuestra democracia

El año electoral 1988 fue el que marcó las contiendas verdaderas; 6 años después, iniciaba la discusión televisiva entre aspirantes presidenciales

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

Acartonados y  rígidos  para muchos; parteaguas, despegue o caídas en las encuestas para otros, lo cierto es que los debates presidenciales, desde aquel 1994 en el que por primera vez se trasmitió por televisión uno de ellos, se han caracterizado por anécdotas, frases chuscas, acusaciones de bullying  y hasta la presencia de una edecán que robó cámara.

De hecho, quien ha destacado como “ganador” no necesariamente es el que triunfa en la elección presidencial. Le sucedió al panista Diego Fernández de Cevallos en el debate de 1994;  después de que apabulló al entonces candidato del PRI, Ernesto Zedillo, simplemente desapareció de la campaña y al final el abanderado tricolor  se llevó la victoria.

“Doctor Zedillo: sabemos que usted es un buen chico, el chico de los dieces, pero en democracia usted reprueba. Usted está aquí producto de dos tragedias: por una parte la muerte de Colosio y, la segunda, la designación presidencial. La primera lo rebasa, la segunda lo descalifica…”, fustigó el panista.

“No lucren con la muerte de Colosio…”, intentó revirar un nervioso Zedillo, quien sustituyó al asesinado sonorense. El Jefe Diego le pasó por encima, pero ello no contó al final.

ME DIJO MARIQUITA… Otro tema que quedó para el anecdotario popular fue en aquel debate presidencial del 2000 cuando el entonces candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa, acusó a Vicente Fox prácticamente de hacerle bullying: “Me ha llamado chaparro, me ha dicho mariquita, me ha dicho la vestida, me ha dicho mandilón; ha hecho señas obscenas…”, acusó Labastida en ese debate.

Labastida terminó siendo objeto de burlas y chascarrillos en el resto de esa campaña que terminó con la supremacía priista de 70 años. “A mí tal vez se me quite lo majadero, pero a ustedes lo mañosos, lo malos para gobernar y lo corruptos no se les va a quitar nunca”, reviró Fox en una respuesta que cimbró al abanderado priista.

Debate legal. La realización de debates no estaba  contemplada en la ley electoral, pero fue una iniciativa de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) que, en 1994, dio pie a lo que sería el primer debate presidencial televisado. Los protagonistas: Ernesto Zedillo (PRI), Diego Fernández de Cevallos (PAN) y Cuauhtémoc Cárdenas (PRD).

Fue hasta el 2006, cuando el entonces Instituto Federal Electoral tomó la batuta en la organización de los debates presidenciales, aunque permanecía rígidez en el formato que tendía a hacerlos aburridos y acartonados.

En ese debate lo más sobresaliente fue la silla vacía que se colocó ante la ausencia de Andrés Manuel López Obrador, quien con paso avasallador en las encuestas no acudió a ese ejercicio. A la larga se dice que fue uno de los factores que sumó a sus negativos y que al final contó mucho para una derrota por mínima diferencia frente a Felipe Calderón.

La edecán.   El debate presidencial del 2012 entre Enrique Peña Nieto, López Obrador, Josefina Vázquez Mota, Gabriel Quadri fue más recordado por la voluptuosa edecán, Julia Orayen, y las miradas que le prodigó Quadri, que por el contenido del ejercicio en sí mismo.

Con un entallado vestido blanco, Orayen llamó la atención de muchos durante el debate.

Otra escena, pero ésta más bien chusca, fue la que protagonizó Andrés Manuel López Obrador quien en su empeño por demostrar el presunto vínculo de Peña Nieto con la mafia del poder. En una graciosa escena, presentó “de cabeza”  el cartel que llevaba con una fotografía en que estaban juntos el abanderado tricolor y el expresidente Salinas.

“Los padrinos de usted...”, intentó fustigar pero tanto Salinas como Peña Nieto, vestidos de rigurosa etiqueta aparecían de cabeza, lo que provocó numerosas risas.

“Yo creo que está al revés…”, ironizó  Quadri, de Nueva Alianza

–Es el mundo al revés, intentó corregir López Obrador.  El efecto de esa fotografía se diluyó entre las risas.

Estará bueno... Para esta ocasión el INE anuncia cambios en el formato y número de debates para hacerlos más ágiles, divertidos pero sobre todo que cumplan la función para la que fueron creados: el contraste de ideas y propuestas sin dejar de lado los cuestionamientos. “Los #debates evolucionan y apuestan por una ciudadanía participativa, por el diálogo y la confrontación de propuestas”, reza el slogan del INE.

El INE determinó tres debates en esta ocasión entre el abanderado del PRI, José Antonio Meade; de Morena, López Obrador; del PAN-PRD, Ricardo Anaya, y los independientes, Margarita Zavala y Jaime Rodríguez El Bronco.

Los encuentros se realizarán en CDMX, Tijuana y Mérida. Este domingo  22 de abril será el primero de ellos que tendrá como sede el Palacio de Minería donde se discutirán como temas: Corrupción e impunidad, Seguridad pública y violencia,  así como  Democracia, pluralismo y grupos en situación de vulnerabilidad.

Orígenes

-El modelo estadunidense

Un cambio de opinión, eso es lo que busca un debate estadunidense. El caso ejemplar involucra a Kennedy, el carismático y malogrado presidente de los Estados Unidos. Su figura y comportamiento eran ideales para un mundo que aprendía a usar la televisión como medio de comunicación masiva.

-Sudor

Nixon era un político ideal para un mundo en el que los medios electrónicos de comunicación aún no tenían tanto peso. Su traje gris y su lenguaje corporal (vea la foto que acompaña estas líneas y piense por quién votaría usted) se han convertido en ejemplo de lo que un expositor no debe hacer si desea convencer a su auditorio.

El vicepresidente estaba siendo tratado por una lesión en la rodilla, lo que provocaba que sudara y caminara con paso inseguro. Qué sabía o no sabía, qué había logrado o no dentro de su puesto de gobierno, es algo que para muchos votantes no contó.

-¿Y si el argumento no sirve de nada?

...Pero como todos los modelos, los debates estadunidenses también han mostrado que una elección es un proceso complejo, regido por diferentes factores que, en ocasiones, terminarán privilegiando sentimientos irracionales y no una opinión sensata. Es el último caso, una Clinton conocedora de sus temas, contra el pendenciero Trump...

 

 

 

Imprimir