Tres sacerdotes asesinados en México en una semana

Carlos Villa Roiz

La creciente violencia en México ha cobrado la vida de tres sacerdotes en esta misma semana, lo que preocupa enormemente a las autoridades religiosas y a los  propios fieles ya que no hay garantías de seguridad ni en el interior de los templos, donde se cometieron algunos de estos crímenes.

Se trata del padre Lucino Flores Sánchez, de 67 años, perteneciente a la Arquidiócesis de Puebla, y quien fue encontrado muerto luego de que lo reportaron como desaparecido desde el pasado 15 de abril; el joven sacerdote Juan Miguel Contreras García, vicario parroquial del templo San Pío de Pietrelcina en Tlajomulco, Arquidiócesis de Guadalajara; y el padre Rubén Alcántara Díaz, de la diócesis de Izcalli.

En total, suman 23 los sacerdotes asesinados en lo que va de este sexenio, y que han sido contabilizados por el Centro Católico Multimedial (CCM) que dirige el padre Omar Sotelo, lo que convierte vergonzosamente a México en uno de los países con más crímenes de este tipo en el mundo.

La Conferencia del Episcopado Mexicano, CEM, emitió un enérgico comunicado en el que señala: “Hacemos un llamado urgente para construir una cultura de paz y reconciliación. Estos lamentables acontecimientos nos llaman a todos a una conversión mucho más profunda y sincera. Es tiempo de mirar con honestidad nuestra cultura y sociedad para preguntarnos por qué hemos perdido el respeto a la vida y lo sagrado.” De igual modo, la Conferencia de obispos pide “deponer las armas, el odio, el rencor, la venganza y todo sentimiento destructivo.”

Los obispos mexicanos exigen al gobierno hacer una investigación exhaustiva hasta aclarar estos hechos para actuar con justicia y que no prevalezca la impunidad. Cabe recordar que hace pocos días, los integrantes de la CEM recibieron en sus instalaciones en Lago de Guadalupe a los candidatos a la Presidencia de México, y un tema recurrente en esta reunión fue su preocupación por la paz y el orden social en nuestro país, donde el crimen organizado y el narcotráfico han impuesto su ensangrentado poder por encima de la ley en varias ciudades.

El CCM ha informado que no todos los asesinatos que se han perpetrado contra los sacerdotes mexicanos, además de las numerosas intimidaciones y amenazas que pesan sobre ellos, han sido resueltos de manera favorable por parte de las autoridades, y en algunos casos, se ha querido manchar la imagen de los sacerdotes con historias poco creíbles ante las evidencias de los crímenes. La misma Catedral Metropolitana de México ha sido escenario de este tipo de delitos, cuando se atentó contra la vida del padre Machorro, quien finalmente falleció luego de haber sido apuñalado en el Altar del Perdón, al término de una misa.

En paralelo al reclamo de los obispos, numerosas organizaciones religiosas, principalmente laicales, han expresado en redes sociales su preocupación y enojo, ya que estos crímenes violan los principios de libertad religiosa y de culto consagradas en nuestra Constitución Política, y que forman parte de los Derechos Humanos reconocidos por Naciones Unidas.

 

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