El agricultor veterano; 30 años de ir al jornal a Canadá | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 24 de Abril, 2018

El agricultor veterano; 30 años de ir al jornal a Canadá

El agricultor veterano; 30 años de ir al jornal a Canadá | La Crónica de Hoy

Ignacio López Hernández ha viajado a Canadá casi la mitad de su vida, pero nunca ha conocido más allá de la granja en la que ha trabajado durante 30 años como jornalero agrícola.

Oriundo de Guanajuato, de 64 años de edad, Ignacio tampoco ha tomado un día de descanso, pues de la siembra y la cosecha de plantas frutales y de ornato que hace entre semana, los domingos, su único día de asueto, los dedica a arreglar el jardín de una de sus nuevas patronas, las cinco hijas del finado dueño de la granja en Ontario.

“No he conocido más. No hay tiempo. El patrón se murió hace unos ocho años; la esposa del patrón tiene unos tres años que murió, entonces son cinco hijas las que están administrando la granja, se dedican a sus casas y no conviven con nosotros, son muy hogareñas o reservadas para estar con nosotros (los jornaleros).

“Ellas tienen sus esposos que se encargan de nosotros y nos dan las órdenes, pero nunca nos hacen una invitación, de decir ‘vamos a otro lugar’. No, nada de eso. No tengo quién me saque y yo sólo no puedo andar”, dijo Ignacio.

Tampoco aprendió otro idioma, porque sus patrones le hablan en español.

Semblante serio, de piel curtida por el trabajo en el campo, robusto y de baja estatura, Ignacio siempre ha sido campesino, aquí y en Canadá, pero en ocasiones hace trabajos de albañilería para completar ingresos durante los cuatro meses que está en México.

Hasta hace cuatro años, Ignacio, junto con su padre, cultivaba fresa, pero “no ganaba nada, todo lo que sacaba se invertía, porque los químicos son muy caros, además tenia que ocupar gente.

En Canadá, donde diario se levanta a las cinco de la mañana para iniciar su jornada laboral, se dedica sobre todo a manejar el tractor, con el que ara y siembra, pero también fumiga, cosecha y hace otras cosas que le pidan.

“Hay un almacén de donde se saca planta como desde el 20 de octubre al 15 de noviembre; se almacena en las bodegas y ahorita (en abril) empiezan a distribuir todos los pedidos, porque ahí venden por pedido.

“Así que se almacena (la planta), hacen las órdenes de cada cliente, pero como hay clientes nuevos ahorita en este tiempo, entonces las arrancan ahorita, y a veces me toca a mí sacar las plantas de frutas: manzana, durazno, pera, ciruela; hay como cinco variedades, y lo demás es de ornato”.

Ignacio dijo ser afortunado por ser parte del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá, que le ha permitido hacerse de “cositas” para su familia y su hogar.

Casado, padre de seis hijos—cuya hija mayor tiene 34 años y de ahí hacia abajo la diferencia es de dos años entre cada uno—, y abuelo de ocho nietos, Ignacio está casi acostumbrado a dejar a su familia cada año durante unos ocho meses para irse a trabajar a Ontario.

“Me la he pasado muy bien, muy a gusto, tengo un empleador muy bueno; trabajo regular, diez horas o nueve (al día); el trabajo es continuo, no hay mucha falla. A veces, de aquí a mayo, son como doce a trece horas (al día)”, dijo en un tono quedo, como si sólo hablara para sí mismo.

En la granja trabaja junto con otros 16 mexicanos que también forman parte del Programa que depende de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.

Pero este año, por primera vez en los 30 que lleva en el Programa, Ignacio viajó a Canadá con varios días de retraso, debido a que, según le comentaron, hubo problemas de sobrevuelos y en los permisos de trabajo.

Aseguró que en Canadá “siempre me ha ido bien, peores experiencias no tengo; he trabajado bien, me han tratado excelentemente, me han buscado siempre, me guardan mi lugar, les gusta mi trabajo y como que otros compañeros que han estado ahí no desempeñan mi lugar, por eso me han conservado tantas temporadas.

“Desde que llegué me tuvo confianza mi patrón y yo no soy gente que tenga problemas con nadie y nunca los he molestado por alguna enfermedad”, refirió.

Dijo que seguirá yendo a Canadá mientras pueda y se lo permitan en el Programa; le gustaría irse allá por lo menos dos o tres temporadas más.

“Aquí en México yo no puedo conseguir trabajo. Hay muy poco trabajo en mi pueblo y yo no tengo preparación, no tengo un oficio para entrar a una empresa, y ahora ya ni me dan trabajo en las empresas por mi edad, así que mientras me dé la oportunidad el patrón (en Canadá) y la Secretaría (del Trabajo) y yo pueda, pues pienso estar ahí, porque es la única forma de sostenerme”.

A pesar de que le ha ido bien en Canadá, Ignacio dijo que no ha podido tener un ahorro “porque mi familia es numerosa, todos con gastos, y aunque tengo tres (hijos) profesionistas, aún los estoy apoyando; no es que no tengan, sino que ellos también están haciendo sus cosas, una casa, un auto, y a veces como que no les alcanzan bien los sueldos”.

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