Cultura

La finta giardiniera, una ópera que muestra la empatía humana

La obra de Mozart es pertinente para reflexionar sobre el contexto político y social mexicano, señala Alfonso Cárcamo. Tendrá dos funciones en el Teatro Julio Castillo

El ensayo de la ópera bufa de Mozart, que regresa tras 72 años de no montarse.

Invitan a empatizar con La finta giardiniera (La jardinera fingida), de Wolfgang Amadeus Mozart, ópera bufa en tres actos que será presentada con una visión de las emociones pertinente para reflexionar sobre el contexto político y social mexicano.

La ópera es realizada con una producción en la que participarán miembros del Estudio de Ópera de Bellas Artes, bajo la dirección escénica de Alfonso Cárcamo, y la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, agrupación dirigida por José Luis Castillo.

La finta giardiniera (La jardinera fingida) fue la primera ópera que se montó cuando se inauguró la Academia de Ópera del INBA, en 1946, por Eduardo Hernández Moncada, por lo que después de 72 años vuelve a ser montada, en el Teatro Julio Castillo.

Alfonso Cárcamo, director de escena, comenta que es la primera ópera que dirigirá escénicamente, situación que describe como una “experiencia compleja, partiendo de que las óperas que había visto me resultaban interesantes de ver sin entender el trasfondo y toda la estructura musical”.

El director comenta que al analizar la ópera, descubrió que había un contenido emotivo “absolutamente pertinente para el momento histórico”, por lo que de inmediato inició un trabajo de emotividad, con lo que concluyó “que ver esas piezas operísticas no son ese juego visual solamente, sino que en el fondo está el encuentro del lenguaje musical con su esencia emotiva”.

En cuanto a la trama, Cárcamo describe a La finta giardiniera como simple y que llegaba por momentos a lo absurdo, hasta que revisaron y priorizaron las emociones, porque habla de un amor obsesivo, que “rebasa toda norma de conducta, en una versión rosa pareciera una versión de La Cenicienta, pero al sacarlo de ahí, hay una historia de descontrol emotivo bárbaro”.

Alfonso Cárcamo asegura que la parte más bella de la ópera mozartiana son las arias, además de que actualmente hay una necesidad de contar historias en las diferentes disciplinas y así entablar una conexión a partir de diferentes elementos, algo que hace falta a nivel social y es importante políticamente:

“La palabra amnistía termina siendo violenta, pero en realidad lo que quiere decir es que empaticemos con el otro y veamos cómo estamos todos, no (es) entender su historia, sino saber que vive algo complejo y eso me conecta con él y a ambos nos vuelve humanos. No estamos pasando por un momento de empatía, dejamos que nuestras propias emociones nieguen la posibilidad emotiva de los demás”, sostiene Cárcamo.

José Luis Castillo dice que la importancia de presentar La finta giardiniera radica en realizar más óperas de cámara, que no están programadas de manera frecuente en los escenarios mexicanos e internacionales. Además, representa un hito en la historia de la carrera de Mozart. 

 “(Sin La finta giardiniera) Difícilmente se puede entender Così fan tutte, el Mozart de una madurez plena sin estas óperas relativamente tempranas, que compuso cuando tenía 18 años, cómo cambia su proceso de composición. Los principios de la ópera clásica no están asentados por completo, era inevitable el alumbramiento del clasisismo sin esta pieza”, añade Castillo.

En la ópera participan Akemi Endo, Edgar Villalva, Frida Portillo, Leonardo Sánchez, Ariadne Montijo, Rosario Aguilar y Tomás Castellanos.

La finta giardiniera (La jardinera fingida), de Wolfgang Amadeus Mozart, ofrecerá dos funciones, el 27 y 29 de abril, en el Teatro del Bosque Julio Castillo, del Centro Cultural del Bosque. Entrada general $80.

 

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