INE, Tribunal Electoral y seriedad jurídica - Sergio González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 25 de Abril, 2018
INE, Tribunal Electoral y seriedad jurídica | La Crónica de Hoy

INE, Tribunal Electoral y seriedad jurídica

Sergio González

En una resolución trascendente, armada a partir de una muy sofisticada argumentación jurídica basada primordialmente en la normativa y jurisprudencia de los sistema regionales americano y europeo de derechos humanos, el Tribunal Electoral instruyó al INE incluir a Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, en la boleta electoral, al considerar que el Instituto vulneró el debido proceso del quejoso, lesionó su derecho de audiencia durante la revisión preliminar de los apoyos recabados para la obtención del registro correspondiente y, en consecuencia, denegó su derecho a ser votado.

En su alegato, Rodríguez Calderón sostuvo que durante la etapa de revisión preliminar de los apoyos recabados, el INE analizó y consintió subsanar un porcentaje significativo en el proceso de verificación de los apoyos ciudadanos, pero no le permitió revisar el 100 por ciento de las firmas que presentaban inconsistencias.

Este argumento y el “alto grado de inexactitud al momento de calificar” las inconsistencias, fueron torales ya que, efectivamente, El Bronco solicitó al INE verificar el universo de apoyos restantes con los cuales podría haber incrementado el número de registros a corregirse para ser considerados válidos; sin embargo, el INE se negó, arguyendo que el actor ya había contado con oportunidad defensiva y ya se había revisado ese universo de firmas.

El fallo, que entiende y explica el derecho de audiencia en su integridad, determinó que el INE debió concedérselo al quejoso de manera adecuada, respecto de la revisión del total de firmas que fueron descontadas.

En consecuencia, dada la naturaleza del daño cuasi irreparable ocasionado en la esfera jurídica del ahora candidato, el Tribunal mandató, con vocación de reparación integral, la medida conducente a establecer que El Bronco alcanzara su pretensión inicial, es decir, reconocerlo como candidato independiente a la Presidencia.

Muy similar fue un caso de 2007, cuando el Tribunal, con una argumentación también de avanzada y atenta a los estándares interamericanos (normativos y jurisprudenciales) del derecho humano a ser votado, declaró inconvencional una norma constitucional de Baja California que prohibía a los alcaldes aspirar a la gubernatura y ordenó concederle el registro como candidato a Jorge Hank, presidente municipal de Tijuana. En otras palabras, el Tribunal no está improvisando; está siendo congruente con su propia línea interpretativa. Y lo hace bien.

Este caso también nos remonta al de Florence Cassez, quien fue condenada a 60 años de prisión por diversos delitos graves. En ese entonces, la Suprema Corte se pronunció exclusivamente sobre las violaciones al debido proceso (el llamado “efecto corruptor” del ministro Zaldívar) que infectó enteros la averiguación previa y el juicio penal, por lo que la francesa fue liberada por vicios cometidos durante su aprehensión. La Corte no se equivocó ni puede ser responsable del incidente; lo fueron la policía y el ministerio público que no hicieron bien su trabajo, así de sencillo.

La sentencia del caso El Bronco merece una serena y completa lectura pues provocó una excesiva, indebida y fallida campaña de linchamiento político y mediático hacia el Tribunal, a pesar de que es el verdadero órgano terminal garante de nuestra democracia, tiene la razón y merece el respeto fundamental de acatamiento incondicional.

gsergioj@gmail.com

@El_Consultor_

Imprimir

Comentarios