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Nueve de cada diez mexicanos están fascinados por la ciencia

Adicionalmente, el 70 por ciento se siente “emocionada” por los avances que ofrece, refiere el Informe de Estado de la Ciencia en el Mundo. Prefieren charlar con investigadores que con artistas

En México, casi el 70 por ciento de la población se siente “emocionada” el futuro impacto de la ciencia en las sociedades y alrededor del 90 por ciento se siente fascinada por la ciencia, de acuerdo con el Informe de Estado de la Ciencia en el Mundo, conformado por una encuesta mundial que contó con las respuestas de 14 mil personas de 14 países desarrollados y en vías de desarrollo. Adicionalmente, los mexicanos aceptan las afirmaciones de la ciencia en un 30 por ciento, en tanto que la media global es del 21 por ciento. 

El reporte, realizado por la empresa 3M, señala que alrededor del 60 por ciento de los encuestados mexicanos piensan que la ciencia es importante en la vida cotidiana, casi un 15 por ciento más que la media mundial. No obstante, al preguntar cuánto de ese impacto piensan que tiene en su vida cotidiana, más del 50 por ciento respondió “poco”. 

El informe refiere que más de un tercio de las personas en el mundo se sienten intimidadas por la ciencia y que el 36 por ciento está de acuerdo en que sólo los genios pueden tener una carrera en ciencias (25 por ciento en México). Además, el 72 por ciento de los mexicanos cree no saber suficiente sobre ciencia, pero al 89 por ciento le gustaría saber más.

“Este tipo de resultados nos dicen que existe una distancia de la ciencia con las personas, hay interés pero desconocimiento de la ciencia”, señala en entrevista Adriana Ríus, gerente de Branding y Comunicación para 3M Latinoamérica. “Los resultados para México refieren que cerca del 82 por ciento de los encuestados buscarían que sus hijos estudien una carrera de ciencia”. 

El análisis dice también que el sentimiento hacia la ciencia es abrumadoramente positivo y que en el país, al igual que en los demás países encuestados, nueve de cada diez personas se sienten fascinadas y esperanzadas con respecto a la ciencia. Por otra parte, el documento señala que en México las mujeres están menos interesadas en algunas disciplinas, puesto que el 19 por ciento de las encuestadas considera que sería feliz en una ingeniería, en tanto que los hombres representaron un 39 por ciento.

Adicionalmente, el informe refiere que poco más de la mitad de los encuestados mexicanos prefiere la posibilidad de platicar con astronautas o premios Nobel, que con actores o cantantes. Las opciones para los encuestados eran Rodolfo Neri Vela o Ximena Sariñana, y Mario Molina o Diego Luna.

Con relación a la primera pareja, el 55 por ciento de los mexicanos optó por el astronauta mexicano, mientras que el otro 45 por ciento eligió a la cantante. Respecto a la segunda pareja, el 53 por ciento de los encuestados prefirió al ganador Premio Nobel de Química y el 47 por ciento al actor y productor mexicano.

EN EL MUNDO. Entre algunos de los datos globales, el documento refiere que la mayoría de los encuestados (62 por ciento) señala que los mejores momentos de la ciencia están por venir; y que uno de los logros más importantes de la ciencia que alcanzarán a presenciar será la cura del cáncer (67 por ciento), por encima del desarrollo de robots para la vida cotidiana o la creación de autos voladores.

No obstante, el informe refiere también que cerca del 40 de la población piensa que sin la ciencia, el mundo actual no sería muy diferente; además, si bien dos de cada tres personas piensan optimistamente sobre los beneficios de la ciencia, casi la mitad de los encuestados creen que el impacto positivo será “de algún modo”, en vez de “completamente”.

Adicionalmente, refiere que en el mundo, uno de cada tres es escéptica a la ciencia, el 20 por ciento desconfía de los científicos y el impacto de la ciencia en el día a día es subestimado por casi la mitad de los encuestados. 

El informe concluye que si bien la percepción mundial sobre la ciencia es buena, los datos que refieren indiferencia y escepticismo aún son significativos, por lo que la divulgación de la ciencia necesita de “embajadores”. “Esperamos que este informe genere una conversación mundial sobre el tema. Creemos que toda la comunidad científica tenemos una oportunidad de inspirar a las personas para que sean más conscientes sobre la ciencia que los rodea, y así conectar los puntos entre la ciencia y su vida cotidiana”, concluye el informe.

“No sólo necesitamos de más comunicadores o divulgadores de la ciencia”, dice Adriana Ríus, “sino también de maestros, padres de familia y otras personas que se conviertan en embajadores”. 

Las empresas de base tecnológica, como la suya, también deben de fungir como embajadores, puesto que generar una sociedad más educada forma parte de su responsabilidad. “Si las personas no confían en la ciencia y los científicos o son indiferentes, traerá consecuencias en el futuro, como que menos jóvenes ingresen a carreras científicas. Esto no sólo frena el desarrollo de la industria, sino el crecimiento del país y la sociedad”.

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