Derecho de réplica: como parte de la libertad de expresión, no debe encontrar limitaciones excesivas

Jesús Casillas Romero

La libertad de expresión es una de las condiciones esenciales para que se pueda considerar, que en determinado país, existe la democracia.

En México se encuentra consagrada en el artículo 6º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyo texto encierra al menos, los derechos relativos a la información, a la libertad de expresión misma y algo muy importante, el derecho de réplica.

Derechos que se complementan entre sí, que permiten un equilibrio en la información, como elemento necesario para la adecuada y veraz formación de la opinión pública.

Este último, el de réplica, también conocido como derecho de rectificación o respuesta, como un derecho individual que puede ejercer toda persona que se considere afectada por informaciones difundidas; además, de carácter social que permite a la comunidad recibir información más completa, oportuna y más acercada a la verdad.

Por esa razón, desde el año 2015 se aprobó en el Senado de la República una Ley Reglamentaria del Artículo 6º Constitucional en materia de réplica, con la finalidad de que cualquier ciudadano que considerase que alguna divulgación de información le cause algún agravio, puediera solicitar la rectificación, aclaración, o algo tan sencillo como dar su versión o contestación.

Sin embargo, recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resolvió que este importante derecho debía limitarse a información inexacta o falsa acreditable y que causare un agravio a la esfera jurídica de las personas, coartando la posibilidad de respuesta, diversa opinión, diversa versión o complementar la información difundida, incluso, referirse a notas con datos ciertos, pero fuera de contexto.

Ello, no obstante que respecto a una misma situación o hecho, pueden existir diversos puntos de vista, que analizados en conjunto, pueden aportar a la veracidad buscada en toda información. Por esto se dice que el derecho de réplica reconoce la necesidad de difundir otras posiciones sobre un mismo hecho, de manera que efectivamente se constituya en una herramienta que garantice que cuando una persona sea aludida en una publicación, tenga al menos la oportunidad de dar su versión.

Esto debiera ser así, considerando que la información difundida no solamente puede ser inexacta o falsa, también puede ser tendenciosa, descontextualizada, incompleta, interpretable en mas de un sentido, incluso cierta, pero agraviante de manera tal que amerite una respuesta.

Desafortunadamente las limitaciones al derecho de réplica no abonan a la consolidación de las libertades y derechos de los mexicanos; contrario a ello, es necesario fortalecer esquemas que cumplan la finalidad de equilibrar la información que recibe la sociedad y aumentar la posibilidad de que los receptores de la misma, cuenten con la suficiente para que sea lo mas certera posible.

Es innegable la necesidad de dar balance y proporcionalidad a la seguridad jurídica de los medios de comunicación, como sujetos obligados que son, pero también, dar oportunidad real a los ciudadanos a ejercer su derecho a la réplica.

Esto vigorizaría al propio ejercicio del periodismo, en el que un principio básico de esta importante actividad, consiste en la existencia de parte y contraparte en la noticia, con libertad de expresión, interpretación y opinión, de manera que todos los mexicanos podamos decir y replicar en ajustada equidad al caso en concreto.

 

* Senador por Jalisco

 

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