El bienestar de la infancia para un mejor futuro - Diva Hadamira Gastélum | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 03 de Mayo, 2018
El bienestar de la infancia para un mejor futuro | La Crónica de Hoy

El bienestar de la infancia para un mejor futuro

Diva Hadamira Gastélum

La clave para un México próspero son nuestras niñas, niños y adolescentes. Son ellas y ellos, quienes a través de su desarrollo integral transformarán la realidad de nuestro país.

En el marco de la celebración del “Día del Niño” establecido desde 1924 por el entonces presidente de la República Álvaro Obregón, quien, tras la firma de la Declaración de Ginebra, decretó el 30 de abril para respetar, establecer y garantizar las garantías de las niñas y los niños de nuestro país; quiero hacer un paréntesis para reflexionar sobre las barreras que enfrentan nuestra niñez y adolescencia en su desarrollo integral y las garantías de sus derechos fundamentales. 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), en México residen 39.2 millones de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años, lo que representa 32.8 por ciento de la población total. Son seis de cada 10 hogares que cuentan con población infantil, siendo muchos de estos, que carecen de garantías alimenticias, educativas, de seguridad y sobre todo, de respeto a sus derechos humanos y de niñez.

Es la primera infancia, la etapa más vulnerable durante su crecimiento, pues es en esta cuando se forman las capacidades esenciales para su desarrollo integral físico, intelectual y emotivo; y para ello, es fundamental que cuenten con las condiciones necesarias para su estimulación y desarrollo, sobre todo en su seguridad y autoestima.

Son diversas barreras que enfrentan las niñas, niños y adolescentes, sobre todo en el respeto y garantía de sus derechos fundamentales; y es que ante todo, tienen derecho a que se les proteja su vida, su supervivencia y su dignidad, garantizando en todo momento su desarrollo integral y libre de violencia.

Si bien, la salud y educación son pilares fundamentales para su pleno desarrollo, aún no hemos logrado garantizarles estos derechos en su totalidad, debido a una de las principales problemáticas que hoy día es urgente de atender: el trabajo y la explotación infantil.

Son más de dos millones de niñas, niños y adolescentes que realizan alguna actividad económica u ocupación no permitida, afectando su salud y privándolos de su derecho a la educación, a su desarrollo físico, psicológico e integral y sobre todo a la realización de sus sueños.

Sabemos que uno de los principales factores determinantes del trabajo infantil es la pobreza, y que una gran parte de niñas y niños que cada año se incorporan al trabajo –muchas veces forzado- es porque deben de aportar al gasto familiar para poder sobrevivir. Muchos de estos menores, además de su aporte económico, realizan quehaceres domésticos obligados por sus padres.

A pesar de los esfuerzos que ha realizado el Estado mexicano para proteger y garantizar el desarrollo integral de la niñez y adolescencia mexicana, falta mucho por hacer. Sin embargo, me parece fundamental que iniciemos a partir de la educación, enseñanza y valores al interior de nuestra familia.

Pareciera algo menor, pero muchas barreras se rompen desde el núcleo familiar y durante la niñez. Iniciemos por desmotar prejuicios y estereotipos de género para construir una nueva identidad, donde niñas y niños cuenten con las mismas oportunidades de desarrollo, educación, salud, bienestar y libres de discriminación, pero sobre todo libres de violencia.

Somos los padres quienes debemos impulsar su desarrollo sin necesidad de seguir patrones culturales y roles de género tradicionales. La adquisición de habilidades, mejorará sustancialmente su capacidad de toma de decisiones, empoderándoles para su libre crecimiento y desarrollo laboral en igualdad de condiciones.

Hoy más que nunca requerimos de una transformación cultural y la reasignación de roles para cambiar con fuerza y decisión la ruta para un país en igualdad, sin discriminación, libre de estereotipos de género y sobre todo libre de violencia.

Sumemos esfuerzos para contribuir en el respeto, protección y promoción de sus derechos fundamentales: la inversión en la niñez es el más alto costo para beneficio de nuestra sociedad.

Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género de la Cámara de Senadores

@DivaGastelum

 

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