Ciudad

Claudia Sheinbaum vive día agridulce en Xochimilco

En uno de los pueblos que visitó la recibieron con apatía, desinterés y sin porras; en el resto de sus recorridos, el acarreo y los “vivas” la pusieron contenta

Un día agridulce fue el que vivió ayer Claudia Sheinbaum, candidata de Morena a la jefatura de Gobierno, durante su gira de trabajo por Xochimilco, puesto que en uno de los pueblos que visitó la recibieron con apatía, desinterés y sin porras; en tanto que en el resto de sus recorridos, el acarreo y los “vivas” la pusieron contenta.

Por la tarde la candidata visitó el Pueblo de San Francisco Tlalnepantla; en el lugar, su equipo de campaña y los militantes morenistas tuvieron que suplicarles a los vecinos que le echaran porras a la candidata; incluso algunos de ellos les decían a los habitantes que tendrían que estar orgullosos de que Sheinbaum  los visitara.

A su llegada al pueblo, la exdelegada de Tlalpan dio su discurso convencional y sólo una parte de los asistentes la ovacionó y le aplaudió; el resto, permaneció en silencio.

Es más, durante todo el evento nunca se escuchó el grito: “¡Claudia, Claudia, Claudia”, que ya es recurrente.

Pese a lo agrio del primer evento, Sheinbaum se dirigió a la colonia Guadalupe. Ahí los vecinos la esperaban con banderines y pancartas. Ya en el evento, brincaban cada que la morenista lanzaba  sus propuestas de gobierno.

“Tú vas a ganar Sheinbaum, lo vamos a lograr y confiamos en ti”, le gritaban.

La candidata también visitó los pueblos San Andrés Ahuayucán y San Lucas Xochimanca.

URBANISMO. Por la mañana, Claudia Sheinbaum sostuvo una reunión con líderes del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, donde se firmó un acuerdo de 12 compromisos para mejorar el desarrollo urbano de la capital.

“La ciudad enfrenta graves retos, pero con la llegada de morena, todo cambiará”, aseguró la candidata.

Claudia Sheinbaum refirió que la Ciudad de México lleva más de seis años creciendo bajo un esquema de desarrollo urbano que no ha sido planeado.

Comentó que la planeación que el gobierno capitalino ha generado, se basa en crear desigualdad con la gentrificación sin respetar los pueblos y barrios originarios.

“Así no puede seguir creciendo la ciudad. Si se trabaja en coordinación con el Colegio de Arquitectos y la Asociación Mexicana de Urbanistas se tendrá un modelo adecuado, para dar certidumbre al crecimiento y a los desarrolladores inmobiliarios”, señaló.

Al respecto, se comprometió crear diversos mecanismos para crear un proceso de respeto a los usos de suelo, además de discutir un nuevo programa de desarrollo urbano para la ciudad, donde participen las organizaciones y la ciudadanía.

Adelantó que desde ahora se empieza a trabajar en un esquema de planeación participativa para que en 2019 se tenga un modelo distinto de desarrollo urbano para la Ciudad de México y para 2024 decir “que bien lo hicimos estamos mejor que hace seis años”.

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