Delicado, el choque entre la IP y AMLO

Julio Brito A.

Los choques recurrentes que ha tenido el candidato de “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, como su intención de cancelar obras como el nuevo aeropuerto y reformas tan importantes como la energética, está llevado a reflexionar a los grandes consorcios para cambiar sus corporativos, especialmente al sur de los Estados Unidos, en Texas, y California para defenderse en caso de algún intento de expropiación.

Varias empresas multinacionales mexicanas han señalado a sus trabajadores que la situación puede tornarse muy delicada y que de principio se estarán recortando planes de expansión o contratación de personal, hasta no ver claro el rumbo que tomará el nuevo gobierno. Por lo pronto la paridad cambiaria subió1.20 pesos en sólo una semana ante los amagos de AMLO con la IP para colocarse en 19.40 pesos por dólar.

El cambio de domicilio de los grandes corporativos, en busca de certidumbre, es muy recurrente en el mundo. Recientemente, en los intentos separatistas la región de Cataluña vio la migración de más de 3 mil grandes corporaciones, entre las que se destacan Allianz Seguros, que se fue a  Madrid, Pastas Gallo a Córdoba, Codorniu a La Rioja, Bimbo a Madrid. En el mundo editorial causó mucho revuelo la marcha del Grupo Planeta a Madrid. Y el rastreo en el Registro Mercantil deja más nombres: la empresa de embutidos Argal, la filial española de los neumáticos Pirelli y AC Marca, compañía que tiene marcas como Norit o Ceys, entre otras.

El grupo de empresarios de Monterrey tienen muy reciente las expropiaciones que hizo el gobierno de Hugo Chávez, en especial Cemex, que fue un caso singular, en el sentido que la empresa figuraba como una filial de Cemex España y que correspondió al gobierno español enfrentar los juicios de indemnización en favor de la cementera.

Los cambios de domicilio de los corporativos son muy relevantes, porque se convierten en empresas locales. En el caso de que el próximo gobierno mexicano decida nacionalizar empresas o desconocer contratos, entonces deberá enfrentarse al gobierno en donde radiquen los afectados.

En este caso, por ejemplo, Vitro que tiene una amplia experiencia en el mercado sur de Estados Unidos, en especial en Texas podría ubicar su sede en ese estado, con lo que automáticamente deberá el gobierno de los Estados Unidos proteger los intereses de la empresa. Claro, que dentro de las tripas del corporativo se llevan además de administración, la investigación y desarrollo, convirtiéndose en empresas estadunidenses, con filiales en México.

El grupo panadero Bimbo conoce muy de cerca el escenario. En Cataluña, al momento del proceso de independencia, decidieron dejar la región y refugiarse en Madrid, porque sus operaciones son globales, continuaría en el mercado de la Unión Europea.

Es una mala noticia para México y los intentos por buscar tener empresas fuertes y sólidas, pero es que grupo FEMSA y franquiciatarios de Coca Cola también sufrieron los embates del chavismo y no se diga de Maseca, que todavía no le paga el gobierno de Maduro el total de la indemnización.

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