La incertidumbre en democracia

Luis Sánchez Jiménez

Los procesos electorales en democracia se caracterizan, entre otras cosas, por un componente de incertidumbre sobre el resultado final de las elecciones. Aún con los instrumentos de análisis político y las mediciones estadísticas de las encuestas, en México tenemos sobrada experiencia para afirmar, como dice el dicho, que “del plato a la boca, se cae la sopa”, por lo que adelantar triunfos, preparar gabinetes y adelantar actos de gobierno sólo muestran el carácter soberbio de quienes los realizan.

Las contiendas electorales terminan hasta que se cuentan los votos y se concluyen los procedimientos judiciales posteriores a la jornada electoral. De ahí que los comentarios, predicciones y especulaciones pertenezcan al mundo del quizá y puede ser, pero no son hechos consumados.

Valga recordar como ejemplo extremo de que las tendencias electorales pueden alterarse por eventos no concebidos en el horizonte normal de las campañas, lo ocurrido el 14 de marzo de 2004 cuando el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) obtuvo la mayoría de votos y escaños en el parlamento, venciendo al Partido Popular (PP) que una semana antes de las elecciones se preveía como seguro triunfador e incluso se aventuraba ganador de la mayoría absoluta en el parlamento español.

Aquellas elecciones estuvieron antecedidas por un grave atentado atribuido a Al Qaeda, apenas el jueves anterior al día de la jornada electoral, lo que hizo que los votantes valoraran la actuación titubeante del gobierno del PP y ejercieran un voto útil del electorado de centro izquierda a favor del PSOE.

Guardada la comparación, el punto es que en las contiendas electorales hay eventos previstos, calendarizados, como los debates entre candidatos, y otros eventos fortuitos e inesperados que pueden convertirse en errores de un candidato, que combinado con aciertos propios y magnificación de yerro ajeno, pueden alterar la tendencia de votación en favor de otro candidato.

En la elección para presidente de la República, quien hasta ahora encabeza las preferencias de acuerdo a las múltiples encuestas, se jacta de que “el arroz ya se coció”, olvida o prefiere no decir hay que esperar a la decisión final del electorado quien expresará su preferencia el día de la jornada electoral.

¿Qué puede cambiar en el tiempo que falta de campaña? Primero, esas mismas encuestas muestran el avance sostenido de Ricardo Anaya, candidato de Por México al Frente, producto de haber sido el ganador indiscutible del primer debate presidencial y de ser la figura que representa otro tipo de cambio para el país. Segundo, el carácter soberbio de López Obrador propicia dichos y hechos que alertan sobre el lado oscuro de un candidato al que, siguiendo con los dichos, “se le cuecen las habas” por ser presidente electo. Tercero, la incertidumbre y algún hecho que hoy no se vislumbra en el horizonte puede, de repente, convertirse en factor detonante de cambios en el electorado y con ello dar un vuelco en lo que hoy parece el resultado más probable.

No es cosa de milagros sino de trabajo. La coalición Por México al Frente trabaja en cada una de sus campañas en la organización para la promoción y defensa del voto, en la difusión de su plataforma electoral y programa de gobierno, en el convencimiento diario de nuevos votantes y afianzando a su electorado base; todo ello se realiza para tener campañas ganadoras. Además de esto, el candidato a la presidencia de esta coalición está preparado para volver a ganar en los dos debates programados en mayo y junio, así como tener una respuesta efectiva y directa para cualquier evento fortuito o inducido que se presente en lo que resta de la campaña.

Como sostiene Josep M. Colemer, catedrático de la universidad de Georgetown en Estados Unidos, “la democracia es incierta también porque su consecución nunca es segura, ni siquiera bajo las más favorables condiciones, ya que la democracia concebida como un procedimiento de decisión colectiva sólo puede ser resultado de un acuerdo que depende de las voluntades, las estrategias y las decisiones humanas y no de cualquier imaginaria ley histórica o determinación estructural”. De modo que, a seguir trabajando en las campañas.

Coordinador del grupo parlamentario del PRD en el Senado

Twitter: @SenLuisSanchez

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