René Juárez Cisneros, Presidente del PRI - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 05 de Mayo, 2018
René Juárez Cisneros, Presidente del PRI | La Crónica de Hoy

René Juárez Cisneros, Presidente del PRI

Arturo Maximiliano García

Entre especulaciones de ajustes en la campaña presidencial del PRI, donde se habló del equipo compacto, de la dirigencia del partido e incluso del mismo candidato, el hilo se rompió por lo más débil, la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional. Con su llegada valdría la pena hacerse tres preguntas sencillas pero muy complejas a la vez ¿Qué? ¿Cómo? y ¿Para qué? De las respuestas dependerá el futuro del PRI.

Sólo los necios insisten que el candidato priista José Antonio Meade se encuentra en segundo lugar de la contienda o cerca de él, quienes lo afirman y trabajan bajo esa premisa dañan la propia campaña afectando la estrategia.

Poco se recapacita sobre la diferencia en los porcentajes que marcan las encuestas en términos de votos. De tomar el promedio de las diferentes encuestas, la diferencia entre Meade y Anaya sería de 10 puntos por lo que estaríamos hablando quizá de unos seis millones de votos, y entre Meade y López Obrador sería de 12 millones pensando en 20 puntos porcentuales de distancia. Remontar requeriría un evento extraordinario.

Pareciera por esto, don René, que al menos hoy habría que tener entre sus alternativas la de a quién de sus contrincantes apoyar para llegar a la Presidencia, y en su caso cómo hacer que esto no implique que la representación del PRI en el Congreso se vaya a los niveles más bajos de su historia, volviéndose muy barato para aquél con el que pacten el no cumplir con los acuerdos.

Si definen apoyar a López Obrador, los contenidos de los spots tendrían que modificarse, ya que parece que la disyuntiva de miedo o Meade no está llevando votos al candidato del PRI, por no ser este la opción de los electores a quien pudiera espantar AMLO. Un sector interesante de la población sí cree en votar por el que vaya en segundo lugar como una manera de evitar que gane AMLO, siendo Anaya quien ha logrado posicionarse claramente en ese lugar y enviar un mensaje constante y creíble llamando al voto útil. Asustar a los electores sobre Andrés Manuel está llevando votos al Frente por México no el PRI, por lo que el tricolor deberá decidir si esa es su estrategia.

En el caso de que el PRI se definiera por Anaya, entonces se entendería que Meade siguiera siendo el golpeador racional e inteligente contra AMLO, pero tratando de no perder todo en ese lance, particularmente las diputaciones federales y los escaños en el Senado que todavía puedan rescatarse.

La pregunta de qué hacer tiene en principio dos respuestas: aliarse con Anaya o con AMLO, el cómo hacerlo debe partir de una estrategia clara tanto en el discurso, el debate y los spots que le permitan al PRI operar cualquiera de las opciones anteriores, finalmente será fundamental saber para qué, entendiendo que la respuesta podría ser garantizar la sobrevivencia política del PRI buscando garantías para que sí se respeten los acuerdos. Habría quizá una ultima opción, aún abandonando la idea de que Meade pudiera ganar, valorar ir con él hasta el final para ver si eso rinde más dividendos electorales en distritos y estados que una declinación o adición de facto con alguno de los de enfrente, con una sola meta, meter el mayor número de representantes en el Congreso. Preguntas sencillas don René, de respuestas complejas.

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