Espectáculos

Gina Martí: “Estamos en una sociedad enferma de nostalgia”

Al centro del escenario aparece un gran columpio. En él aparece Marina, quien se hace llamar una sirena de tierra y que siempre pide deseos a las 11:11 horas. A través de su historia ese columpio a veces será una cama, una calle o arena de la playa, según como su historia lo requiera, de acuerdo con cómo nos narra su conmovedora historia, con su padre.

Esto es parte del planteamiento de la puesta en escena Todos los peces de la tierra, la cual se desarrolla en un monólogo a dos voces protagonizado por Gina Martí y Sara Pinet, en su tercera temporada que se exhibe en el escenario del Teatro El Milagro en la Colonia Juárez después de una exitosa temporada en La Teatrería.

La puesta en escena reflexiona sobre aquellos deseos que nunca llegan o que llegan tarde. Su padre, un viejo lobo de mar, le enseñará la lección más grande de su vida. Una divertida y conmovedora historia sobre el amor, que explora la pérdida de forma tan inocente como devastadora.

“Me interesó esta historia por la falta de capacidad de la gente para soltar, somos una sociedad que siente mucha nostalgia por el pasado y por la infancia. Los productos vintage ahora tienen mucho éxito por eso, es como estar en una sociedad enferma de nostalgia y al tener ese apego con las cosas que no podemos tener o que ya no tenemos nos impide disfrutar el presente, creo que es algo urgente de reflexionar en la sociedad, aunque son sentimientos humanos, no significa que eso sea sano”, expresó la actriz Gina Martí, en entrevista con Crónica.

“Queríamos que fuera una historia divertida, no que al terminar llegara a su casa a llorar, porque para eso ya está la vida diaria, la situación política del país, la económica o la situación en el mundo. Lo que plantea la obra es que la pérdida es un ancla con la que tienes que aprender a vivir a pesar del dolor, porque no nos queda de otra que llegar a esta vida a disfrutar como se pueda”, añadió la actriz.

La puesta en escena es dirigida por Alejandro Ricaño y la dramaturgia es de Bárbara Perrín Rivemar, los creativos encontraron en esta historia una poética forma de enfrentar las pérdidas, “ellos tienen una forma de hablar del dolor en la cual también te mueres de risa, porque es un gran recurso en el arte escénico para que llegue con más potencia al espectador, y no que llore, sino que actúe y haga algo con eso”, destacó la actriz.

Finalmente, la actriz espera que la gente se acerque al teatro para descubrir nuevas formas de entender la vida y que se enriquezca con la oferta que existe en la actualidad en la cartelera mexicana, “queremos que la gente se acerque al arte en general”, dijo.

Todos los peces de la tierra es un abrazo y apapacho para el público, para los que han tenido un tipo de pérdida o que su infancia ha sido violentada, los que no se atreven a soltar, los que siguen luchando por sacar su vida adelante. Tal vez no es una obra que te dé una respuesta pero sí te impulsa para salir a flote y yo creo que hay muchas puestas en escena que cumplen ese objetivo”, concluyó.

 

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