Espectáculos

Hell&Heaven: La intensidad del espectáculo subió de nivel

Segundo día para celebrar al metal en México dentro del Autódromo Hermanos Rodríguez

Algo que nos emociona de la música en la Ciudad de México es la variedad de festivales masivos que tenemos como opción para ver a nuestras bandas favoritas. Inició mayo y con él la oportunidad de celebrar a las mejores bandas del metal y rock que nos unen durante dos días de emoción, mucha música y amigos: el festival Hell&Heaven.

El primer día del festival dejó a la gente emocionada y prevenida, luego de la tormenta que se desató el viernes por la noche y que hizo que la gente se refugiara en la carpa más cercana para no quedar empapada, el público tomó sus precauciones para el segundo día. A pesar de lo anterior, el sábado comenzó soleado y listo para recibir a los miles de fans que llegaron al Autódromo Hermanos Rodríguez.

Algo que hay que aplaudirle al festival es su afán de inclusión hacia bandas mexicanas y latinoamericanas (para muestra, la participación de The Warning, Ágora, Disidente, De La Tierra o Sierra León, el viernes) y el segundo día no fue la excepción. La tarde inició con la presentación de De Nalgas, una banda mexicana de punk conocida por sus letras contestatarias y polémicas, quien puso el ambiente en el escenario Alternativo.

Luego, los originarios de Guadalajara, Disidente, que levantaron un aire de melancolía con sus éxitos de mediados del 2000 con canciones como “Ayer” o “Decidir”, llenos de energía y baladas de rock nacional. Por su parte Los Viejos, quienes abrieron el concierto de The Vaccines en el extinto Salón 21 en el 2013, también sacaron lo mejor del punk-rock nacional y pusieron a todos a hacer slam, a media tarde.

Llegó el turno de ver a los británicos de Saxon, una de las bandas precursoras del heavy metal de los años 70 (junto a Iron Maiden y Deff Lepard), quienes con 40 años en la escena y habiendo incursionado en géneros como el glam rock, dieron una cátedra de cómo hacer un gran show en vivo. No por nada bandas como Metallica, Pantera, Mötley Crüe y Megadeth, los han reconocido como influencia en su música.

Mientras tanto, y dejando de lado un poco el aspecto musical, se hicieron presentes las clásicas activaciones de patrocinadores, sin embargo, lo más destacado fue la inclusión de un Arcade de videojuegos. Así como en Stranger Things o en cualquier serie ochentera, fue sorpresivo encontrar un cuarto lleno de “maquinitas” con juegos como Pacman, Donkey Kong o Street Fighter, además de pinballs de futbol, Family Guy y Guns n’Roses. El Arcade puso a los fans más clavados a olvidarse del sol y de la poca lluvia que amenazó con hacerse presente de nuevo.

Luego de la experiencia gamer, Tankard, uno de los “cuatro grandes” del thrash metal alemán (junto a Kreator, Sodom y Destruction), atrapó la atención de los presentes con una buena dosis de canciones sobre cerveza como “A Girl Call Cerveza” y “Rest in Beer”, temas con los que sacaron el poder que caracteriza a los alemanes en la música pesada y los originarios de Frankfurt no decepcionaron.

El ambiente se puso todavía más denso con el death metal de Brujería, banda integrada con miembros de otras agrupaciones, que siguen rompiendo la escena desde aquel álbum polémico de 1993, Matando Güeros, y que no sólo saben sacar la casta latinoamericana en el metal si no que hacen de su show en vivo toda una experiencia que incluye letras de crítica social.

De pronto la intensidad disminuyó y antes de que Brujería terminara, Hawthorne Heights ya estaba sonando en otro escenario, una banda estadunidense más enfocada en el hardcore emo, que, con canciones como “Bad Frequencies”, “Drive” y “Ohio is For Lovers”, crearon una pausa musical para lo mejor de la noche.

Así el día dio paso a Marilyn Manson, quien sorprendió con la calidad de espectáculo que ofrece en vivo, debido a la forma en que está creado el concepto de su show (casi una presentación teatral con interacción con el público). La esencia y el personaje de Manson hicieron memorable la nueva visita del actor, pintor, cantante y hasta director de cine, a la Ciudad de México.

El público apenas se recuperada del gran show de Manson cuando se encendieron las luces del escenario principal y llegó el turno de ver a los legendarios Megadeth, que supieron manejar el escenario a su antojo con el poder del thrash metal, llevando su música a un nivel épico y lleno de emoción para sus seguidores, con canciones como “Hangar 18”, “A Tout Le Monde” y “Symphony Of Destruction”.

Luego de tremendas presentaciones todavía faltaba el cierre del festival desfilando Jack Black y su gran Tenacious D; Epica y su metal sinfónico; Judas Priest y su heavy metal británico; además del cierre de la mano del señor Ozzy Osbourne, con toda la historia y peso que Black Sabbath puede darle al integrante de una de las bandas de metal más importantes de la historia. Esto fue lo sucedido al momento del cierre de la edición.

Imprimir