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Se recrudece la violencia en Cachemira: 10 muertos y 50 heridos

Jornada de huelga deriva en enfrentamientos de milicianos musulmanes y vecinos contra policía y ejército indios

Vecinos cargan el cuerpo de Muhammad Rafi, profesor universitario y miliciano asesinado ayer.

Al menos cinco milicianos rebeldes y otros tantos civiles murieron y medio centenar de personas resultaron heridas ayer en un enfrentamiento con la policía india en la región norteña de Cachemira, según informaron diversas fuentes.

El director general de la policía del estado de Jammu y Cachemira, Shesh Paul Vaid, explicó que durante una operación los agentes rodearon una casa del distrito de Sophian en la que supuestamente se escondían rebeldes, lo que provocó que un grupo de vecinos saliesen en defensa de los militantes.

Según el relato policial, los lugareños comenzaron a lanzar piedras y rocas a los agentes, lo que derivó en un enfrentamiento en el que los policías mataron a cinco civiles.

En la operación, en la que participaron el ejército, la policía de Jammu y Cachemira y la Fuerza Central de Policía de Reserva (CRPF), también murieron cinco rebeldes, entre ellos un profesor de universidad.

Este militante fue identificado como Muhammad Rafi Bhat, y se había unido a los insurgentes hacía dos días. Antes de abatirle, según explicaron las fuentes, las tropas llevaron a su padre al lugar del enfrentamiento para que le convenciese de rendirse, sin éxito.

Además de los diez muertos, los choques causaron heridas a al menos 50 personas, que fueron trasladadas a cuatro hospitales de Sophian y a uno de la capital regional de verano, Srinagar, según confirmó un superintendente médico del distrito, que pidió el anonimato.

TENSIÓN Y VIOLENCIA. El enfrentamiento se produjo precisamente durante una convocatoria de huelga en Cachemira para protestar por la muerte, el sábado, de tres militantes y un civil en una batalla similar en Srinagar.

Tras el asesinato en julio de 2016 de un joven rebelde, la región se hundió en meses de protestas que dejaron más de cien muertos y 10 mil heridos. Disparos de perdigones de policía y ejército provocaron daños oculares a más de mil personas.

 

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