Sí a la participación política

Rosa Gómez Tovar

La equidad en la contienda electoral ha sido una preocupación para los legisladores y las autoridades electorales desde hace más de 20 años y quedó plasmada, principalmente, con reformas al modelo de comunicación y de límites al financiamiento privado.

Una forma de participación de la ciudadanía es apoyar a través de donaciones de recursos a la  campaña de su candidato o partido favorito; no obstante, para evitar la influencia indebida de poderes económicos o ilegales, la aportación debe provenir de personas físicas en México, y éstas no pueden rebasar 1.6 millones cuando están dirigidas a partidos políticos y si se trata de candidatos independientes, el máximo  individual es el 0.5% del tope de campaña que corresponda (por ejemplo para Margarita Zavala o el Bronco el límite es 2.1 millones de pesos). Adicionalmente, están estrictamente prohibidas las aportaciones anónimas, por lo  que a través del INE, se hacen públicas todas las aportaciones realizadas.

Ahora bien, se le podría ocurrir a alguien que hay otras formas de apoyar una candidatura, como hablar positivamente de la misma o en contra de sus adversarios; esto es lícito y forma parte de la libertad de expresión protegida por nuestra Constitución. ¿Se puede hacer en cualquier medio? La respuesta es sí, sin embargo, existe una restricción  y tiene que ver con la compra de tiempo en radio y tv para incidir en las preferencias electorales.

Desde 2007, la Constitución en el artículo 41, base III, se estableció que los partidos y sus candidatos podrán acceder a los tiempos en radio y tv que dispone el Estado para difundir sus propuestas de forma equitativa —su distribución es similar a la del financiamiento público—, pero también señala que no podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión.

Además, existe la prohibición para  contratar propaganda en estos medios para influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular.

Estas medidas para tener control respecto a los ingresos de las campañas y la prohibición a contratar tiempo en radio y tv, están dirigidos a que el dinero no pueda distorsionar el sentido del voto a favor o en contra de alguna candidatura en particular, y aunque la regulación al respecto tiene bastante tiempo de estar vigente, parecería que aun no se ha entendido el alcance de la misma.

Me refiero al spot pagado por Mexicanos Primero, en el que se invitaba a la población a reflexionar sobre el voto para la candidatura que apoyara la reforma educativa. La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de sacar del aire dicho promocional es acorde al modelo de comunicación política y de restringir el llamado soft money (o contribuciones indirectas) en la campaña presidencial,  puesto que  no están permitidas en nuestra legislación a diferencia de otros modelos, como el estadunidense.

Por otro lado, se encuentra la resolución del INE de permitir a Margarita Zavala de recibir recursos en los llamados conversatorios, esto no va en contra del modelo de financiamiento puesto que se está acotando a los límites del mismo y se acordó publicar el nombre de cada una de las personas que paguen por acudir a estas pláticas.

Si se quiere apoyar a un candidato se puede brindar apoyo económico directo y transparente, o a través de la palabra, pero esta última no se puede difundir a través de medios de comunicación masivos pagados. Éste no es un asunto de libertad de expresión política sino de respeto a las reglas.

rosagomeztovar@outlook.com

 

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